El viejo Hans Wildorsf tenía razón. No estaba nada loco, como lo juzgaron en su época, por decir que el reloj se convertiría en parte de nuestro cuerpo. Al decir que ese ‘aparatito’, al que él le puso por primera vez una pulsera en 1904, dejaría de ser un simple accesorio para ser componente vital de nuestra cotidianidad, el viejo Wildorsf se le adelantó al tiempo. Millones de muñecas en el mundo, así lo confirman. ¿O la suya dice lo contrario?
Y debido a esa demanda, cada año en Ginebra se crean muchas marcas de relojes, pero con el tiempo —vaya paradoja—, sólo unas pocas alcanzan a ser reconocidas a nivel mundial. Y es que eso de llegar y mantenerse en el top de las relojerías no es fácil. Lleva años lograr posicionar una marca. Y para eso hay que estar al ritmo de las manecillas, renovándose y cambiando de acuerdo con el gusto de la gente.
Y precisamente, con esa visión, la firma suiza Raymond Weil presentó su nueva serie de relojes que, basados en un diseño clásico, busca atraer la atención de los amantes de los relojes de pulsera en el mundo.
Cuatro modelos conforman esta colección que se divide en dos líneas: Parsifal y Saxo. Caja de acero, cristal zafiro, calendario, sumergible, contador de tiempos cortos y acumuladores de segundos, minutos y horas, son las principales características de los relojes de Mr. Weil. Una variedad para todo tipo de gustos en los 86 países donde se encuentra una tienda o distribuidor de la fábrica. En una de ellas, seguro está el que se acomode a su muñeca. Pero al momento de elegir, olvídese de esa frase que dice que el tiempo es oro y tómese todo el que necesite para hacer una buena elección.

CRONÓGRAFO
PARSIFAL
US$2.715











<SAXO REDONDO
US$1.090














<PARSIFAL
RECTANGULAR
US$1.705












<CRONÓGRAFO SAXO
US$1.820
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