Fue como una fiebre. Primero le dio a uno y luego se contagiaron los otros. Una a una, las más importantes firmas de diseño de moda internacional se salieron de las pasarelas y, partiendo de sus propias creaciones —su propia línea, diría un experto—, llenaron las vitrinas de accesorios.

Desde Hermès, pasando por Calvin Klein, Christian Dior o Hugo Boss, además de chaquetas y pantalones, se dieron a la tarea de crear maletas, joyas, perfumes y cuanto producto al que pudieran ponerle la firma. “Lo importante es vender y lo que vende es el nombre”. Esa es la premisa de estos tiempos. La misma de siempre. Y los relojes no escaparon a esta ‘nueva–vieja ola’.

Con el estadounidense Tom Ford a la cabeza —uno de los más sobresalientes diseñadores del mundo—, Gucci no podía estar por fuera de esta ‘fiebre’ y desde 1997 entró de lleno en el mercado para medir el tiempo.

Se metió hasta las manecillas en el mundo de los relojes. Tanto que sus modelos son fabricados totalmente en Suiza, sinónimo de exactitud y precisión en relojería.
Con maquinaria de cuarzo, cristal de zafiro, caja de acero inoxidable, sumergibles hasta 30 metros y agujas reflectivas en la oscuridad, la firma italiana presenta su colección para este verano. Piezas, que combinan un estilo clásico y que lejos de medir el tiempo bajo el sol, son el complemento perfecto para cualquier estilo y momento.
Hasta para los instantes en que sólo se necesita combinar un saco o una corbata con un reloj. Un buen reloj y punto.

www.gucci.com
La página oficial en la web de una de las firmas italianas de la moda de mayor reconocimiento a nivel internacional, además de tener una completa información sobre su colección de relojes y otros accesorios, también presenta datos históricos sobre su evolución, así como la biografía de quien creativamente está a la cabeza de este emporio, el polémico diseñador estadounidense Tom Ford.

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