Seamos consecuentes: Victorinox Swiss Army, la famosa marca de la cruz y el escudo, es una de las casas relojeras más tradicionales. Y como el cronógrafo está de cumpleaños (ya son 150 años desde que apareció para complicarles la vida a los diseñadores suizos), ellos decidieron ser fieles a su historia, lanzando una nueva línea de relojes de gama alta llamados Chrono Classic.

Una de las primeras impresiones del nuevo modelo es que precisamente no es del todo moderno, al menos en apariencia. Su diseño —la conjunción perfecta entre clasicismo y espíritu deportivo— llama la atención a primera vista, pues cuenta con una sobria caja de acero de 40 milímetros que está realzada por un bisel dotado de escala taquimétrica capaz de indicar la velocidad en kilómetros o millas. El reloj tiene un pulsador ovalado y como suizo que se respete, se mueve al compás del cuarzo de máxima precisión. Gracias a esto, usted no solamente podrá cronometrar en décimas de segundos cuánto tarda su novia en arreglarse; también podrá medir el tiempo de forma fraccionada por si le da por romper el récord de los 100 metros planos o hacer el gol más rápido de la historia.

Siguiendo con las buenas noticias, los contadores y las agujas son de gran tamaño, ofreciendo la mejor legibilidad bajo cualquier circunstancia (incluso si usted es muy pretencioso, también puede tratar de sumergirse hasta 100 metros sin tanque de oxígeno; Victorinox no responderá por sus pulmones, pero sí garantiza que el reloj seguirá intacto). Finalmente y como para adornar tanta tecnología de punta encerrada en un reloj clásico, el Chrono Classic está decorado con una sutil combinación de acabados pulidos y satinados, posee un cristal de zafiro antirreflectivo y está disponible con correa de piel genuina o brazalete de acero. ¿Con cuál cree que se vería mejor ?

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.