Si su sueño es emular al legendario Kápax o simplemente tener el privilegio de disfrutar de la selva amazónica antes de que la humanidad la acabe por completo, su destino es este. Amacayacu es un parque con una extensión de 293.500 hectáreas que ofrece todo tipo de comodidades y servicios para los visitantes. Al mejor estilo de Anaconda, pero obviamente sin los miedos y terrores que vivieron los protagonistas de esta película, podrá ver los famosos delfines rosados, la inmensidad de las ceibas, desde donde también puede hacer rappel, o simplemente sentarse a ver el atardecer, único en el mundo. También tiene la posibilidad de subirse a la casa flotante y navegar, en medio de la comodidad, sobre el imponente río Amazonas. Llegar es muy fácil. Una vez en Leticia, una lancha lo lleva directamente hasta el parque.

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