-¿Qué es la tosedera tuya, Maruja?
-Es que la semana pasada ¡cof! una vecina santanderiana ¡cof! me dio a probar las tales hormigas nalgonas ¡cof! y se me quedó pegada ¡cof! una pata en el guargüero ¡cof!
-¡Cómo se te ocurre querida tragate una hormiga!
-Yo de novelera, izque por probar la comida típica de por allá.
-¿Y por qué no probaste el mute?
-¡Ni riesgos!, eso trae unos pedazos babosos que uno no sabe si son ñervos o gordos o tendones... al mute como que le da pena parecese al mondongo, sabiendo que son la misma tripa... o la pepitoria, que le da pena decir que es morcilla, sabiendo que son la misma sangre.
-Deberías probar la carne oriada.
-Ya la probé... mirá la rajadura que me dejó en la caja de dientes.
-¿Y por qué te dio por probar otras comidas típicas?
-Es que estoy hasta aquí de la bandeja paisa...
-Yo estaba por decite lo mismo Maruja, pero no me atrevía... ¿cierto que la bandeja paisa es una cosa desagerada?
-Me quitates la palabra de la boca, Tola: la bandeja paisa es un arrume tan alto que da brega conversar con el que está al frente... es una comida antisocial porque daña las reuniones: o te duerme el sopor o tenés que salir a caminar pa bajar la llenura o buscás la soledad para tirarte lo que sabemos... ¡fo!
-Oíste Maruja, entonces ¿cuál es para vos la mejor comida típica colombiana?
-El arroz con pollo...típica intoxicada.
-Dejá de poner sebo, montañera. Vos, por ejemplo, entre un cuchuco y un ajiaco, ¿cuál preferís?
-No me mentés el ajiaco que me da escalofrío: esa rabadilla blanca asomada en el caldo y con una guasca enredada me recuerda el río Cauca en la época de la violencia.
-Hablando de violencia, ¿qué me decís la lechona?...que le parece a uno que ya va a llegar la fiscalía a hacele el levantamiento...¡uy!, me pongo arrozuda.
-Pero no me digás Maruja que peor que la lechona no es el cuy, que con esos dientecitos salidos se parece a Pastrana.
-Pero el cuy tiene una ventaja: las uñitas sirven de palillo de dientes.
-Y dónde me deja la tal mamona...que se llama así porque es tan dura que uno termina mamao de mascar.
-¡Eh!, yo prefiero la mamona llanera a la tal butifarra de la costa, esa bolas que pa lo único que sirven es pa que las mulas de la coca practiquen tragándoselas enteras.
-Claro que yo me trago las butifarras que me toque, antes que tomarme un champús valluno...
-Ah, no mija, es que pa tomase un champús hay que tener vigente el carné del SISBEN.
-¿Y vos has probao las tales habas de Boyacá?
-Una vez Arcángel el mío me trajo una chuspada y probé una y con las otras hice una cortina.
-Pero ve, Maruja bendita, de lo peor que yo he probado es el tal peto, que es una mazamorra paisa haciéndose pasar por sopa.
-Yo me lo trago...con tal de no teneme que tragar los tales güesos de marrano, que tienen una forma asustadora, como de criatura satánica, como de bebé de Rosmery.
-A los que yo admiro son a las gentes de la costa pacífica, que comen chontaduro como si nada...con razón dicen que el chontaduro es afrodisíaco: el que se coma eso es capaz de comese lo que sea.

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