Uno detesta cientos, miles de canciones. Pero solo le sacan la piedra aquellas a las que se les ha rendido pleitesía desde el Pleistoceno hasta la fecha. Las que tienen 80 versiones de Paul Mauriat, Frank Pourcel... Esas en las que uno se gana miradas torcidas e insultos cuando se atreve a decir que las abomina. En algunas ocasiones uno tiene que reconocer, así le duela, que son grandes canciones. Como tiene que admitir que la insoportable sinfonía 40 de Mozart es una obra maestra. En fin, ahí va mi lista.

Every breathe you take (The Police)

De esta canción lo odio todo. Además de la melodía, que es un pegote, el video, que parece de Clayderman y no de un grupo de New Wave. ¿Qué tal los airecitos que se da Sting, que se jura Schubert? Mis aliados silenciosos en este odio son Andy Summers y Stewart Copeland, a los que se les nota la mamera infinita de formar parte de ese adefesio.

I just call to say I love you (Stevie Wonder)

No hizo falta que la pusieran un millón de veces para odiarla, porque la odié a muerte desde la primera vez que la oí.

Fame (David Bowie)

Otra canción reoportunista, esta vez a cargo del gran maestro en el arte de disfrazarse de esto y aquello. Se puso de moda el funk y, quién dijo miedo: saltó el camaleón Bowie. Ni idea cuántos millones de libras esterlinas se embolsilló a cuenta de este pastiche y un año después estaba dedicado otra vez a lo suyo, es decir, a producir obras maestras como Station to station, Low, Heroes...

Lay lady lay (Bob Dylan)

La odio, la detesto, la aborrezco. Todo. La letra, la melodía, el organito del comienzo, la vocecita de Dylan.

Hotel California (The Eagles)

Un plagio descarado y malo de Angie, de los Rolling Stones.

Uptown girl (Billy Joel)

El tonito altanero de Billy Joel, la melodía pegachenta e insulsa... Increíble que este Billy Joel sea el mismo que se fajó semejante joya que es Piano man.

Wild world (Cat Stevens)

No tengo argumentos. Sencillamente siempre me ha molestado profundamente la melodía de esa canción.

Crazy (Aerosmith)

Aerosmith, esa copia pachuca de los Rolling Stones... Nada más mentiroso y falso que esos dizque roqueros rebeldes que se llenan de dólares con baladas solo porque las cantan con aullidos impostados de falso tenor wagneriano. Por suerte a Liv Tyler uno la puede ver en El señor de los anillos sin tener que aguantarse los alaridos y la jeta de su padre.

You've got a friend (Carole King)

No sé si es la mezcla, pero en esta canción en particular la voz de Carole King suena horrorosa. Unos alaridos aún más diarreicos que los de Dolores de Barriga O' Riordan, la de los Cardigans. Y como es la que más ponen de Tapestry, se ha hecho detestar y con ganas.

The sound of silence (Simon and Garfunkel)

Sé que es una gran canción. Tal vez una de las mejores de todos los tiempos. Pero, debo confesarlo, no me la aguanto.

Woman (John Lennon)

Si no hubieran asesinado a Lennon, esta canción habría pasado inadvertida como tantas otras de las baladas insulsas que escribió en su etapa postbeatle. Pero como coincidió con su muerte, Woman se volvió himno, obra maestra, prueba reina de su genio... Cuando en realidad es prueba del genio de Yoko Ono, que con este sartal de clichés puso a mover su caja registradora a partir del 8 de diciembre de 1980.

Anybody seen my baby? (The Rolling Stones)

Para no ser acusado de fanático parcializado pongo en esta lista la insoportable baladucha de mis amados Rolling Stones, que tanto les sirvió para promover su álbum Bridges of Babylon. Me saca sobremanera la piedra el facilismo de la melodía. Esta canción es tan mala que parece de Aerosmith.

We are the champions (Queen)

Detestable en su momento, se volvió mil veces detestable cuando comenzaron a utilizarla en los estadios de fútbol como himno para festejar los triunfos de equipos tan abominables como Real Madrid, Juventus y AC Milan.

Hey Jude (The Beatles)

La que más detesto, aun por encima de esperpentos como Pero sigo siendo el rey, El camino de la vida y Nadie es eterno en el mundo. Si arrancara en For many times... y terminara directamente en el coro final, hasta me l;a pasaría. Pero cuando eso ocurre ya han pasado como cuatro minutos y medio de Hey Jude don't be afraid take a sad song and make it better... y ya todo el mal está hecho.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.