Jake & Dinos Chapman podría ser el nombre de una banda de rock que se reúne todos los viernes en Covent Garden para echar pura y física carreta, tomar cerveza y hablar de los últimos partidos de la Liga premier inglesa. Del Manchester. Del Liverpool. Del Chelsea. Del Arsenal. De Inglaterra y su clasificación al mundial. Pero no. No tienen nada que ver con la música. Jake & Dinos son dos tipos buena onda que, además de venir trabajando juntos desde comienzos de la década de los 90, hacen parte de un nuevo aire para el arte contemporáneo británico que ha comenzado a dar de qué hablar en el mundo entero. Sus obras, escandalosas para algunos; extravagantes para otros; irónicas y perversas (y llenas de horror y de humor), para los espectadores comunes, son una muestra de que a la hora de hablar de arte no importa hacia dónde vaya, siempre y cuando sea como esa granada que nos explota en la cabeza, sin piedad, una vez se ha visto y digerido.

Sin embargo, Jake & Dinos no son los únicos tipos buena onda que andan haciendo buen arte en el país del té a las cinco, las rumbas de Brixton y la cada vez más inmóvil Reina Madre. Detrás de ellos aparece un grupo de jóvenes artistas que le ha dado la vuelta a las galerías y museos más importantes del mundo bajo la premisa de ser auténticamente lo que son: verdaderos corazones con cuerpos de hombre.

Desde hace un par de años, la famosísima colección del banquero italiano Saatchi viene itinerando por diversos escenarios y, aunque es poco probable que algún día llegue a Colombia, o incluso a Latinoamérica, lo cierto es que hay qué verla para entender a qué horas todo cambió.

Bajo el nombre Sensation cerca de 40 artistas resumen lo que se está haciendo a nivel artístico mediante pinturas, instalaciones y performances que poco o nada dirían si no fuera porque han causado revuelo entre los aburridísimos críticos y expertos en los vericuetos del arte. De hecho, a su paso por el Museo de Arte de Brooklyn, una de las obras del artista Chris Ofili (titulada La Santa

Virgen María) despertó tanta controversia que el alcalde de Nueva York, Ruddy Giuliani —sin ni siquiera haber visto la obra—, “amenazó con el cierre de la renombrada institución de arte a menos que la obra ofensiva fuera retirada”. ¿Qué movió a un alcalde que, en principio, debe estar pendiente de la seguridad de la Gran Manzana, se interesara por la seguridad del alma de todos los habitantes neoyorquinos? Hasta el momento nadie tiene la respuesta. Lo que sí se sabe es que la obra de Ofili era, sin lugar a duda, desafiante: en ella se observa a la Virgen con excremento de elefante sobre sus pechos. Y por si fuera poco, la imagen aparece con copias en miniatura de genitales humanos flotando a su alrededor. ¿Ofili se pasó? Usted decida.

Sin embargo, el caso de La Santa Virgen María sólo sirvió para que la muestra colectiva Sensations, Young Brtitish Artists from the Saatchi Collection atrapara a los curiosos; los mismos que pudieron ver los trabajos de Jake & Dinos al lado del mapa del tubo de Londres (una variación del metro), o de la vaca cortada y disecada en 12 pedazos guardados en especies de acuarios, o de la carpa donde la artista Tracey Emin decidió pegar —en el interior— todos los nombres de sus amigos muertos de Sida…

Como sea, y sin importar qué tan contemporánea pueda ser la Colección Saatchi, o qué tan novedosa, o qué tan arriesgada en sus propuestas, no hay duda de que los trabajos de los 42 artistas británicos de esta muestra itinerante confirman que algo está sucediendo. Algo que ya sabemos qué es: en el arte es posible encontrar granadas que exploten en nuestra cabeza sin que nos causen dolor.






Obra:Bunny.
Artista:
Sarah Lucas
Obra:Anatomías trágicas.
Artista: Jake & Dinos Chapman
Obra:Ubermensch.
Artista:
Jake & Dinos Chapman
.
Obra:Pop.
Artista:
Gavin Turk.

Artista:Sarah Lucas.
Obra: Sonny Levi

 

Obra:Au Nature
Artista:Sarah Lucas.

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