Según la abstemia Real Academia de la Lengua Española, el refajo es una falda interior que usan las mujeres para abrigarse. Una definición sugestiva, pero se olvidan de una que para los colombianos es mucho más significativa. El refajo, antes que una prenda íntima, es un trago típicamente colombiano. Su origen es un misterio, pero se especula que fue algún enguayabado el que decidió mezclar una cerveza con una gaseosa para calmar los dolores propios de la resaca. Su receta se propagó por toda Colombia y ahora es inconcebible comerse una lechona, una mamona llanera o una fritanga sin acompañarla con refajo. Lo preparan con cualquier cerveza y a veces con Kola Román o alguna otra gaseosa bien dulce de colores y hasta lo vendieron en lata ya elaborado. Sin embargo, el refajo colombiano por excelencia es el que uno mismo hace mezclando una Águila helada con media botella de Colombiana. Al fin y al cabo, esa cerveza y esa gaseosa han representado siempre el sabor popular de nuestro país. Va un brindis con refajo por eso.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.