Trabaje mucho o poco, Alejandra no duerme más de cinco horas al día, y como casi siempre trabaja mucho, el tiempo que usa para descansar es mínimo. Con 24 años y un cartón que dice que es ingeniera industrial de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Alejandra siempre ha sido independiente. Trabaja desde los 16 años, vive sola desde los 19 y maneja su vida con la misma propiedad con que dirige los eventos en el Hard Rock Café desde su cargo de gerente de eventos.

En el día está de tacones, pero cuando termina su turno —a eso de las seis de la tarde—, se olvida del protocolo y se queda en el restaurante a trabajar en la barra. Alejandra llega a la medianoche a su casa, pero nunca se duerme antes de las dos de la madrugada; no lo hace viendo televisión, sino leyendo. Le gustan Ángela Becerra y Paulo Coelho. Cuando no está trabajando, o leyendo, o durmiendo, se dedica al gimnasio, o a visitar a sus abuelos en su finca en Tabio, cerca de Bogotá. Antes le fascinaba rumbear, pero ahora se inclina por planes tranquilos, viejos clásicos como el cine o una noche de chimenea.

Pero no en vano Alejandra ha trabajado durante años en bares. Le gusta la música y estar en contacto con la gente. En su iPod de 80 gb tiene unas siete mil canciones; procura oírlas todas, pero sus favoritas son las de Franz Ferdinand, Lenny Kravitz y The Killers. Si se pasa por el Hard Rock Café del centro comercial Atlantis, en la zona rosa de Bogotá, podrá conocerla. Por la hora no se preocupe, tendría que ser muy de malas para no encontrarla allí.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.