No se dónde ni a quién se le pudo ocurrir eso de que al cumplir los 18 años —y ni un día antes— las personas se vuelven “mayores de edad”. A partir de ese momento, y como por arte de magia, se supone que cada cual adquiere el beneplácito social y requisito legal que finalmente le permite, entre otras cosas, tomar trago, fumar cigarrillo, salir sin pedir permiso, decir groserías en público y hablar de sexo cómo y cuándo le venga en gana. En mi opinión ese es uno de esos convencionalismos en los que cada vez menos gente cree y, al igual que la prohibición de las drogas o la idea de que el sexo sólo está permitido en el matrimonio, también está destinado a desaparecer.

Una de las conquistas positivas de las nuevas generaciones es precisamente esa, que las personas se preocupan cada vez menos por cumplir con los formalismos sociales que han heredado, y más por hacerse dueños de su autonomía, de su libertad, del derecho a actuar, expresarse y ser como mejor se los indique la conciencia y el corazón de cada uno. Por eso esta generación ha sido catalogada como la generación Unplugged. Es decir, una juventud desenchufada del mundo obtuso, cruel y difícil que han dejado las generaciones anteriores, así como de una nueva cultura despojada de muchos de los miedos y ataduras que antes hacían imposible pensar, por ejemplo, en la posibilidad de un Dios que supiera bailar.

Prueba de esta nueva tendencia es el auge que han tenido los deportes extremos, o la vivencia de una sexualidad más libre —en especial para las mujeres—, la moda del piercing, la cultura techno y, lógicamente, la existencia atrevida e irreverente de una revista como SoHo. Por eso en nuestra edición número 18 —en la que de cierta manera alcanzamos esa “mayoría de edad” que permite cumplir tantas y tan deliciosas tentaciones— decidimos desenchufarnos de la realidad para ofrecerle algunos de esos temas y fotografías que hasta hace poco eran prohibidos. Como ya es costumbre, encontrará el consultorio sexual para los lectores atendido por el doctor Paul Bazo (página 32), así como la opinión sin censuras de la hermosa e insaciable Débora Dora (página 84). ¿Llegó la hora de legalizar la droga? (página 60), es la pregunta que le dejamos luego del giro que ha dado este debate gracias a la búsqueda de alternativas más pragmáticas y humanas a un problema que la represión está a años luz de resolver. En nuestro artículo se sexo (página 86) le explicamos cuales son las ventajas y desventajas de unas muñecas que se ensamblan a su gusto y medida, y que por 5.700 dólares están siempre dispuestas a satisfacer todos sus deseos: los más sublimes y los más perversos. En nuestra Síntesis de siempre encontrará el perfil de Tom Green (página 90), quien a través de su show en MTV se ha convertido en uno de los símbolos de la irreverencia y el humor de esta nueva generación. Ahora desenchúfese de su realidad y conéctese a SoHo. ¡Hasta pronto!,

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