Querido Niño Jesús:

Primero que todo te saludamos y deseamos que te encuentres bien de salú en compañía de tu Sagrada Familia.

Después de este corto, pero cariñoso saludo pasamos a decirte, bienamado Niño, que Tola y yo estamos rezando tieso y parejo pa que nazcas fácil, sin necesidá de cesárea, y que salgas zarco y mono como tu taita.

Cuentan que vas a nacer en un pesebre, sobre unas humildes pajas, porque tus papáes no van a topar hospedaje en Belén (en temporada alta hay que reservar). Y que te van a adorar los pastores (cuidao resultan pastores protestantes) y que los Reyes Magos te brindarán incienso, mirra y oro. No es por interés, pero sería bueno que el rey que te lleve el oro sea también tu padrino de bautismo.

Bienvenido a Colombia, Niño Jesús… Pero ojo: aquí los paras y la guerrilla siguen reclutando menores. O mínimo te secuestran, Emmanuel preclaro. No es por sicosiate, Adonaí potente, pero lo ideal sería que te acompañe un adulto responsable, pues en tu Santa Madre iglesia rumba la pederastia…No sabemos cómo la vas con Papá Noel, pero lo recomendable es que anden juntos.

De nosotras, te contamos que estamos aliviadas y muy contentas con la llegada de diciembre, un mes que Tola y yo esperamos con ansias porque es el único chance de que nuestros maridos nos den un abrazo: el de Año Nuevo. Y pare de contar.

Te contamos, dulcísimo Niño, que nos hemos manejao súper y hemos hecho muy buenas obras. Por ejemplo, estamos en una ONG de damas voluntarias pa visita conyugal a los presos sin familia, llamada Damiselas Sin Fronteras.

La verdá ¡Oh lumbre de Oriente! es que Tola y yo no hacemos sino el bien, porque ya francamente no tenemos alientos de hacer el mal…Ni nos luce ser malvadas. Con decite, adorado Niño, que antes nos confesábamos todos los domingos y ahora lo hacemos cada dos o tres meses, pues uno con la edad se va empobreciendo de pecaos.

El único pecao que tenemos pa contar es que hemos sido desobedientes: el presidente Uribe nos dijo que votáramos por Peñalosa. De resto, nuestra vida es un libro abierto…aburridor, pero abierto.

Tenemos otras obras de caridá que Tola me insiste que ponga en esta carta y que no sabemos si valgan: ella dice que lee religiosamente los artículos de prensa de Ana Milena Muñoz de Gaviria y yo a ratos sintonizo el telenoticiero de Jorge Barón. Te dejamos la inquietú.

Sobre los traídos que queremos que nos traigas ¿qué te dijéramos, Niño? Vos que sos divino, traé lo que humanamente podás. Nosotras somos muy agradecidas y gozamos con un palito untao…

Tola y yo fuimos montañeras pobres y en la niñez nos tocaron unos traídos muy peyes, de modo que cualesquier hebilla pal pelo nos descresta. Tola cuenta que a ella en una navidá le trajites un tallo de higuerilla pa que soplara bombitas de jabón…Y al diciembre siguiente le trajites el jabón.

Y yo no me quedo atrás, precioso Niño: ¿recuerdas la vez que me trajites una almuada y me la pusites debajo de la almuada

…Vieras cómo amanecí del cuello. Pero nunca olvido un traído muy bonito: un anillo hecho de fruta de algarroba y un par de aretas de semillas de guama.

A propósito, te sugerimos, venerado Niño, que rescatés los juguetes sencillos de antes: el trompo, la pirinola, el yoyó, el carrito de madera arrastrao con una guasca, la muñeca que cierra los ojitos al acostarla. Nosotras aborrecemos los juguetes de baterías porque comen mucha pila.

También te pedimos que no se te olviden los secuestraos, sobre todo tu tocayito Emmanuel. Dale algún detalle a ese niño, aunque sea la estrellita del Che.

Ya pa terminar, querido Niño Jesús, saludes a la Santísima Virgen y que no se deje achantar de la depresión posparto. Saludes también a San José y que muy patriota medísele a criar un muchachito ajeno.

Te esperan, con toda la ternura que tienen para vos.


Tola y Maruja.

Posdata: Ojo, Niño, con los juguetes chinos con plomo. Póngase guantes.
 

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