Fonseca hace música colombiana y tiene ganas. Por eso, antes que preocuparse o molestarse, sonríe y canta cada vez que alguien lo compara con Andrés Cepeda o con Cabas. “A ellos al comienzo también los comparaban con Carlos Vives a pesar de que eran muy distintos. Yo tengo sus discos y me gusta lo que hacen, pero lo mío es otro cuento. En últimas lo que importa es que nos oigan cantar para que se entienda que somos una nueva generación de artistas colombianos”.

Y es que, a pesar de estar grabando su primer disco profesional, este bogotano de 22 años que descubrió la música a los cinco interpretando el papel principal en la producción infantil El ruiseñor y la rosa, de Helena Cuéllar, siempre supo que su talento iba a dar de qué hablar. Lo supo antes de que las disqueras se interesaran en él como un producto con proyección internacional; antes de los noticieros, las entrevistas y las comparaciones odiosas, y lo sigue sabiendo ahora que la gente empieza a admirar la manera en que deja media garganta cada vez que se para frente al micrófono.

Pero, un segundo: ¿Fonseca no es el que sonaba en radio hace un año con Noche de carnaval? Respuesta: sí, Fonseca es el de Noche de carnaval y también el de Bomba de tiempo, un disco de covers que se distribuyó de manera underground en Bogotá hace un par de años con una excelente versión de Óleo de mujer con sombrero.

Fonseca también es ese que cuando estaba en noveno se cambió de colegio para estudiar en uno que le permitiera dedicarse más a la música; es el mismo de grupos como Nash (metal), Baroja (rock) y hasta Copuazú (orquesta tropical); Fonseca también es un estudiante de música que abandonó los salones de la Javeriana, los Andes y hasta Berklee ante la posibilidad de componer y grabar como producto estrella para Colombia de la casa disquera venezolana Líderes. Con una alegría tan intensa como la dedicación y el profesionalismo que le imprime a su música, Fonseca es un chino al que le encantan las noches repletas de rumba y de amigos.

Fonseca es todas y cada una de esas cosas, pero antes que cualquiera de ellas, es un nuevo talento colombiano que mientras lanza su disco se está muriendo de las ganas y la emoción ante la oportunidad de cantarle al mundo que acá, en el sur, existe un país al que no le da miedo sangrar por sus sueños. Cantar que ese país, que es tan suyo como su gente y su alegría, es la razón de unos acordes y una bomba de sones con los que quisiera prender la fiesta en todas partes...

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