Si le conociéramos un lío con la justicia internacional y cierta afición por los prostíbulos, Nicolás Audebert sería un personaje de Álvaro Mutis, alguno de esos aventureros con los que Macqroll traba amistad en puertos recónditos del Caribe. Tiene 28 años, nació en el sur de Francia, al borde del Mediterráneo. Su padre, almirante de la marina francesa, trabajó en diferentes puertos; de manera que entre fragatas, corbetas, cabos, cornamusas y jarcias, Audebert vivió en varios lugares del mundo.

Tal vez por nostalgia de tierra firme, estudió agronomía en el Instituto Superior de las Técnicas Agronómicas y del Desarrollo, en París, pero una vez más su espíritu itinerante lo llevó a hacer pasantías en Marruecos y el Caribe. Tras una especialización en uvas y vino, en Montpellier, pasó a formar parte de Wine and Spirits, una de las publicaciones especializadas en enología, gastronomía y licores más importantes del mundo. Después de haber hecho la cosecha y vinificación de 2000 para la casa de Champagne Moët & Chandon, se fue dos años a Argentina, y allí trabajó como enólogo en la Bodega Terrazas de los Andes, a cargo de la elaboración de vinos tranquilos tintos de alta calidad. En la actualidad, Nicolás Audebert pertenece al departamento de enología de Veuve Clicquot. De paso por Colombia, SoHo pudo hablar con él de uno de los temas que más le apasionan: la champaña.

¿Qué tiene la champaña que no tengan los demás licores?

Todo. Es un vino para todo momento, porque no hay una sola champaña, entonces sirve para brindar, como aperitivo, para celebrar, en fin. Además de ser un licor para momentos felices, el sabor y las burbujas le dan un aura de elegancia.

Cuando no toma champaña, ¿qué toma?

Me gustan los vinos franceses, chilenos y australianos. Últimamente me he aficionado al ron, porque me recuerda mis temporadas en el Caribe. No tomo agua. Un líquido capaz de oxidar metales no es recomendable (risas).

¿Cuántas copas de champaña marcan el paso de la seducción a los hechos?

Depende mucho de la champaña. Hay algunas que nunca van a marcar ese paso; mientras que otras, con solo abrir la botella, ya está todo listo. Sin embargo, depende también de cada uno: la champaña no puede hacer todo el trabajo.

¿Cómo se acompañan el sexo y la champaña?

¿Qué le voy a contestar? Se acompañan muy bien, porque con el sexo y la champaña se buscan dos cosas. La primera es el placer, ambas son actividades placenteras; y la segunda es compartir, porque así como en el sexo, uno no se toma una champaña solo.

Si pudiera elegir, ¿con quién le gustaría brindar?

Definitivamente, sería Carla Bruni, una modelo francesa que es un bombón. Aparte, canta muy bien y compone sus propias canciones. Tiene una voz muy bella y, lo más importante, es una mujer inteligente.

Un motivo para brindar.

Esto lo digo muy en serio: las mujeres colombianas. Llevo un día en Colombia y he visto más mujeres bellas que en cualquier otra parte del mundo. Colombia le hace honor a la reputación de tener mujeres bonitas, como Venezuela, Argentina y, por supuesto, Francia.

¿Por qué los ganadores se bañan en champaña?

Pues por la efervescencia y también porque la champaña es un trago de celebración, un trago alegre. Claro que yo aconsejo hacerlo con una champaña más bien barata, porque sería una pena utilizar una buena champaña para eso en lugar de tomársela.

¿Qué se debe tener en cuenta para elegir una buena champaña?

La fama de la marca, porque no es gratis, la marca es una garantía de calidad. También la efervescencia, la finura de la burbuja y la potencia del sabor y los aromas.

¿Qué alimentos van bien con la champaña?

Casi todos. Aunque la champaña no va mucho con comidas muy fuertes, porque hay un desequilibrio en los sabores. Los pescados blancos, las gambas y los escalopes a la crema van muy bien con la champaña; las carnes blancas y el cordero se acompañan muy bien con la champaña rosé y los postres con la champaña demi sec.

¿De dónde salió su gusto por la champaña?

El vino, en Francia, hace parte de nuestra cultura. Se embotella vino en todos los lugares del país. Yo viví en una provincia del sur de Francia y tuve la oportunidad, cuando era adolescente, de hacer vendimias. Luego estudié agronomía y me maravillé con la producción de uvas francesas. Puedo decir que mi gusto viene de la tierra.

¿A qué temperatura se debe tomar la champaña?

Entre diez y doce grados centígrados. Aunque si la champaña no es muy buena, es mejor tomársela bien fría.

¿Cuáles son las mejores champañas?

La primera es La Grande Dame de Clicquot, después están la Vintage Reserve, la Rosé Reserve, la Rich Reserve, la Moët & Chamdon y la Bolinger.

¿Cuáles son las mejores bebidas espumosas que no son champaña?

Los vinos espumosos Spankling, que son californianos. En Argentina también hay unos muy buenos vinos espumosos, pero ninguno se compara con la champaña.

¿Cuál es la mejor hora para beber champaña?

Todas.

¿En cuánto tiempo se debe consumir una botella de champaña?

Inmediatamente. Pero si se guarda bien tapada, cosa que no recomiendo en absoluto, se debe consumir en las siguientes 24 horas.

¿Se ha emborrachado con champaña?

Por supuesto. Pero creo que la champaña es un licor que sirve más para calentar el ambiente, no para emborracharse.

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