Hirley Manson sabe que ser estrella de rock es una cuestión de actitud. Ella entiende que para lograrlo hay que olvidarse de cosas como la fama y la plata, ser políticamente incorrecto, no lavarse los dientes ni el pelo, maldecir las consecuencias y estar dispuesto a ridiculizarlo todo. Lo sabe tan bien, que en lugar de audicionar para Lou Pearlman —creador de Nsync y los Backstreet Boys— se dedicó a pintarse los labios de negro y escandalizar a Occidente cada vez que algún medio de comunicación le da la oportunidad. Desde su opinión sobre Cristina Aguilera hasta su facultad para dar unos blow jobs increíbles, entrevista tras entrevista, Manson le ha demostrado al mundo que no tiene reparos. Lo hizo cuando confesó que le gustaría orinar en el ombligo de un hombre y ahora vuelve a lograrlo a propósito de su último disco. Haciendo una pausa en su gira junto a U2, la cantante de Garbage explica cómo más allá de los estadios y la aceptación de la crítica lo que importa es la música. Todo lo demás es —literalmente— pura basura. Hace poco usted hizo unas fotografías para Calvin Klein, ¿qué tal le fue como modelo? Cuando Calvin me invitó a hacer las fotografías, tuve muchas dudas —el modelaje no era algo que quería en mi vida—. En realidad acepté por razones muy egoístas. Además de que siempre había querido trabajar con Steve Klein —fotógrafo de la campaña, cuyas tarifas eran inalcanzables— soy consciente de que en algún momento me voy a convertir en una abuelita gorda y arrugada; quería tener unas fotos hermosas para mostrarle a mis nietos cuando eso pase. Sin embargo, las fotos muestran un lado mucho más vulnerable de Shirley que el que habíamos visto con la banda… Lo primero que me dijo Steve apenas llegué fue que me quería fotografiar sin maquillaje. Yo nunca me había dejado ver en público así; siempre odié tanto mi apariencia que me parecía indispensable dibujarme una máscara. Sin embargo, confié en él y por primera vez entendí que no necesitaba el maquillaje para salir de mi casa. A eso se debe la vulnerabilidad; en las fotos luzco exactamente como me sentí: como una niña que se libera de un pasado sumamente pesado. ¿Eso explica los cambios para este tercer disco? Yo creo que sí. Por lo menos en lo que a mí respecta, a la hora de grabar Beautiful Garbage la cosa se redujo a una sola idea: si iba a hacer un nuevo álbum —lejos de mi casa y de la gente que amo— entonces el resultado tenía que justificar la distancia. Se trataba de mostrar lo que necesitaba mostrar; esta vez las letras tampoco tienen maquillaje. ¿Entonces éste es un álbum Manson? Para nada. Lo que pasa es que nos hemos relajado frente a la manera como asumimos las cosas en el estudio y eso ha permitido que nos exijamos en un montón de áreas nuevas. Pero éste es el menos experimental de los tres discos de Garbage… Es cierto. Sin embargo, creo que eso tiene que ver con que las letras son las mejores. En este disco no estamos tratando de ver hasta dónde podemos llegar sónicamente —“been there done that”—. Beautiful Garbage es un intento de producir unas canciones suaves y frescas; cosas mucho más sencillas y con menos elementos que nuestro anterior disco Version 2.o. Pero, cortes como Shut Your Mouth, Androgeny o Love You til the Day that I Die no son muy pop que digamos. Uno no deja de ser lo que es. Aunque este es, en nuestro concepto, el más pop de nuestros álbumes, sería imposible que cortáramos la esquizofrenia que nos hace lo que somos. Además, que sea pop no quiere decir que tenga que ser suave o que no pueda ser sexy y erótico. ¿Qué quiere decir entonces? Como yo lo veo, quiere decir que ahora hay cabida para que otro tipo de canciones como So like a Rose salgan de la nada y me acuerden de un niño que me gustaba cuando sólo me daban ganas de pelear con mis padres y quedarme en mi cuarto oyendo discos. Además, el disco nos parece pop a nosotros pero otras personas han llegado a describirlo como “música dance para gente con problemas mentales”, y ésa también nos pareció una buena descripción. En últimas es una cuestión de percepciones. Y usted, ¿cómo percibe la música de Garbage? Como una mezcla de urgencias sincronizadas desde un rol de espectadores. Que los chicos vengan del Medio Oeste y no de las costas de Estados Unidos y que yo de sea de Escocia y no de Londres, ese saber que provenimos de un sitio que no es el centro del universo nos da la posibilidad de ser mucho mas observadores que participantes. Y eso es algo que disfrutamos mucho. Sin embargo, hace mucho dejaron de ser observadores. De tocar en clubes pasaron a estadios junto a bandas como U2 . Para nada. Nunca nos hemos considerado una banda muy grande. Aunque estamos muy orgullosos de haber tenido el privilegio de tocar frente a leyendas como U2 y del éxito que hemos conseguido, sabemos que esto se puede acabar cualquier día de la semana. Sólo somos cuatro personas que de no tener la posibilidad de crear música estarían en instituciones mentales y por eso, como no sabemos si habrá un próximo disco o una próxima gira, siempre dejamos esa misma urgencia en el intento de que todo lo que hacemos siempre sea mejor que lo anterior. Todo lo demás es pura Garbage.

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