En la página 153 de la edición 61 de SoHo, en la sección de humor, bajo el título "Que no haya rotarios", apareció una publicación realmente desconcertante para los rotarios, posiblemente por un desconocimiento absoluto de nuestro movimiento por parte de su columnista, señor Roberto Palacio F. Los rotarios constituimos la organización de clubes de servicio más antigua del mundo compuesta por una red de 1.300.000 hombres y mujeres, de sólidos principios éticos, que aportamos voluntariamente, bajo el lema "dar de sí antes de pensar en sí", nuestro tiempo y conocimientos en beneficio de las comunidades más vulnerables de los 166 países donde estamos presentes. Nos caracterizamos por nuestro sólido compañerismo y por los significativos proyectos humanitarios que realizamos. Vale la pena recordar que ilustres personajes colombianos como Eduardo Santos, Alfonso López Pumarejo, Jorge Soto del Corral y Lucas Caballero, entre muchos otros, fueron rotarios. En el siglo de servicio humanitario que cumplimos el 23 de febrero pasado, hemos vacunado contra la polio más de 2.500 millones de niños y contribuido con más de 600 millones de dólares a fin de erradicar esta terrible enfermedad de la faz de la Tierra. Rotary International está postulada al premio Nobel de Paz por esta extraordinaria iniciativa. Programas rotarios como el de becas internacionales, intercambio internacional de jóvenes, intercambio internacional de grupos de estudio y subvenciones humanitarias para programas mundiales de salud, nutrición, desarrollo humano y preservación del medio ambiente, entre otros, nos han demandado contribuciones por más de 1.360 millones de dólares. No es justo que en Colombia, donde existe tanta falta de solidaridad y espíritu de servicio, se insulte de esta manera a una institución que ha brindado tanto apoyo y solidaridad a miles de compatriotas de escasos recursos en más de 200 ciudades y pueblos. Creemos que esta no es la forma de estimular y aplaudir la labor voluntaria y desinteresada de miles de rotarios que dedican su tiempo y recursos para contribuir al desarrollo del país. Por favor, acepte mis sentimientos de respeto y que sí haya más rotarios. Atentamente,
Luis Pulido, Club Rotario Bogotá-Chicó, Distrito 4290

Ejercer el muy serio y difícil arte de la crítica, escrita con ribetes de humor, es una ventaja que pocos tienen. Esa cualidad que esgrimieron y esgrimen temidos columnistas como Klim, Daniel Samper y muchos más, pusieron contra las cuerdas a más de uno. Gobiernos o funcionarios corruptos, salidas en falso de figuras de la vida pública, las guerras, lo light, la moda. (.) Creo que ejercer el arte de la ridiculización también es complicado. Lo jodido es cuando esos dardos burlones nos impactan, ahí la sonrisa desaparece. (.) Muchas personas se deben estar riendo por lo dicho en su artículo sobre los rotarios. Es más, si yo lo hubiera leído sin conocer algo del tema, a lo mejor también me hubiera reído. Pero no. No me causó la menor risa porque he visto de cerca lo que varios de esos grupos de "incansables soñadores y comensales" hacen por nuestro país. (.) Criticar es fácil, volver todo papilla es sencillo. Lo complicado es edificar, levantar y sacar adelante ideas que al grueso de la humanidad nunca se le ocurre. Y que conste que esto se lo dice un periodista, que conoce algo del oficio de la ridiculización y que de vez en cuando entiende y asume sin sonrojos sus errores.
José Luis Rodríguez, periodista de Caracol Noticias, Bogotá

Francamente no entiendo la reacción exagerada de los rotarios en su página de internet. Es imposible que de cientos de rotarios que hay en el mundo ninguno haya entendido el concepto de humor y el hecho tan simple de que el humor, como la imitación, son, además de formas de halago, la manera de mirarnos a nosotros mismos para corregirnos. Puede que lo que diga el artículo no sea exacto, pero comienzo a sospechar seriamente que los rotarios sean tan cuerdos y ponderados como se presentan. Muy sospechoso.
Carlos Cote, Bucaramanga

A reserva de parecer parcializado en mi juicio, por el hecho de ser rotario, quiero decirle a quien haya escrito este "artículo", que mal informa al cibernauta, que Rotary no tiene nada que ver con lo que él dice. La campaña contra la polio tiene años haciéndose. Yo, personalmente, he tenido el gusto de asistir a la aplicación de vacunas. Gracias a estos esfuerzos, la polio se ha erradicado en un 99,9%. También hay programas en pro de la visión con la Fundacion Frank Devlyn. (.) Toda la historia esta disponible en www.rotary.org
Héctor Ituarte, México

De acuerdo, ustedes son unos irreverentes y unos irrespetuosos, y el señor Palacio ni se diga. Pero no me negarán que los rotarios son unos tipos aburridísimos y con bien poca capacidad de autocrítica. Tanto que ahora no sé si los búfalos mojados de los Picapiedra son una caricatura de los rotarios o los rotarios son la caricatura de los búfalos mojados. Una cosita más: soy amigo de tres rotaract, de tres jóvenes rotarios, y le puedo asegurar que eso parece más un club de solteros buscando pareja que una organización de ayuda al prójimo.
Germán Santiago, Bogotá

Les escribo desde Argentina. Tuve conocimiento de la existencia de esta revista y de este desagradable artículo por amigos colombianos. (.) Sería muy bueno que ocupen su tiempo y el espacio de su revista en publicar las obras que Rotary International realiza en todo el mundo y no les den lugar a personas que no tienen ni idea de lo que es serio y lo que es humorístico. Esperando que sepan aclarar este incidente de mal gusto que ofende a más de un millón y medio de personas que componen la gran familia rotaria, me despido.
Diego Bearzotti, Argentina

Que no timbren los testigos
Estupendo. De verdad que reí mucho, y más que yo fui testigo de Jehová por mucho tiempo. No se imaginan lo vergonzoso que resulta tocar en la puerta de los vecinos a eso de las 8:00 a.m., y te salga una señora en piyama y rulos o un tío medio borracho o un ama de casa afanada por el desayuno que tiene en el fogón. Fue un tiempo perdido, definitivamente. Gracias a Dios hoy salimos de esa secta con toda mi familia y vivimos felices. Animo a los testigos a investigar para que no se dejen manipular por la Watch Tower, les dejo direcciones: www.geocities.com/pco1973 www.gbasesores.com www.reino.org
Luis Alonso Bonilla, Bogotá

Querido amigo, salga en calzoncillos a abrir la puerta y desterrará de una vez y por todas a estos personajes. Lo peor de estos señores no es que molesten en horas y días inoportunos, sino que pregonan cosas que ni ellos mismos cumplen, como en todas las religiones. Una vez hace años, en Cartagena, a mi familia y a mí nos mostraron un video de lo maravilloso que era ser testigo de Jehová y luego de hacerlos caer en la cuenta que en el paraíso que nos mostraba el video no había ni una sola persona negra, los señores no volvieron nunca más.
Leonardo Olivares, Bogotá

La clave para quitárselos de encima consiste en decirles de una, cuando les abra la puerta, "soy expulsado". Los testigos no pueden dirigirles la palabra ni el saludo a quienes hayan sido expulsados de su religión. Pruébelo. Si les dice eso dan media vuelta y se van, porque no pueden hablarle nada más, ni siquiera preguntarle por qué lo expulsaron.
Miguel Sierra, Madrid, España

Que prohíban a los filósofos
Etimología de la filosofía: filos = hambre, apetito; sofhos = sofía. Conclusión = ganas de comerse a Sofía (Vergara). ¿Ve que no es aburrida? Ahora sí, en serio: la filosofía no es la aburrida histórica de antes; es gozar, descubrir, innovar. Ojalá todos pudieran filosofar la vida. Ya en los colegios se desarrolla la filosofía para niños, de manera lúdica. Por el sano equilibrio, SoHo (revista del elogio de la locura) debería dejarnos escribir una a favor de la filosofía.
Néstor Contreras, Cúcuta

Facilitadores de empresa Los facilitadores de empresa son a las convenciones lo que los recreacionistas a los paseos corporativos a Piscilago. Unas verdaderas ladillas.
Fernando Sabogal, Bogotá

Un mundo sin.
Un mundo sin vendedores de Amway. No habla nadie de Herbalife. Esa sí que es otra pesadilla sin fin.
César Martínez,
Florida, Estados Unidos


El vía crucis de
"los patios"
Antonio Caballero ha sabido retratar el infierno que es en Colombia una burocracia que, cuando no es corrupta, demuestra ser la más incompetente del continente. Creo que las autoridades deberían tomar el artículo de Caballero como un documento de compromiso con la ciudadanía y tomar los correctivos del caso. Una copa de vino, una cerveza, hacen que una persona decente sea tratada como delincuente, mientras el hampa hace de las suyas en este país hecho al revés.
Cecilia Rojas, Medellín

Todos los procesos que el ciudadano común debe hacer en el Departamento de Tránsito son una agonía. Con su artículo me he dado cuenta de que han democratizado estos procesos y que con la cobertura de las vejaciones cometidas están siendo indolentes, a pesar del abolengo del infractor. Deben escribir unas columnitas para ver si algún día simplifican estos trámites y que además se puedan hacer en un solo sitio, para que deje de ser un completo vía crucis. Siento mucho lo de su pase, ahora sí se puede tomar sus whiskicitos sin sentir el temor de que va a infringir las leyes de tránsito.
Juan Salazar, Estados Unidos

Ahora publiquen el vía crucis de una familia a la que un borracho le haya matado un ser querido un viernes por la noche y deba retirar el cadáver de la morgue.
Blonde Tower, Nueva York

Los rapaces
Fernando Vallejo: bravo y breve. Me parece que se quedó corto el amigo Vallejo, porque yo por lo menos le hubiera carreteado la madre a cinco más. Es un buen comienzo y no nos debemos escandalizar por el uso de la letra colorada, ella también hace parte de nuestro lenguaje, aparece en los diccionarios y cuando uno la ve o la oye no hay riesgo a equivocarse, significa exactamente lo que es. Ojalá tuviéramos unos cuantos más que se dejaran de pacaterías y maricadas y dijeran las cosas como se deben decir. Enhorabuena, columnista. ¡Usted tiene esos huevos donde son!.
Diego Silva, desde el exilio

Vallejo se confirma como el único tipo que en Colombia tiene valor, arrojo y sangre fría para decir verdades. No deja títere con cabeza. Bien. Me gustaría leerle un día una autocrítica. Intuyo que la haría con una honestidad soberbia. Anímese, Vallejo.
Germán Tamayo, Villavicencio

Leer el Kamasutra
Excelente, delicioso, fresco, exquisito el estilo de Marianne Ponsford para escribir. Creo que logra que quienes no hayamos leído todavía el Kamasutra, lo hagamos con otros ojos.
Carlos Camacho, San Salvador

Leer La Ilíada
Fontanarrosa es un verdadero as de las palabras. Me encantó su nota en el especial de lectura. Un consejo: la próxima vez pídanle a él que ilustre sus propios artículos. Dibuja como escribe.
Julián Soto, Bogotá

Leer crucigramas
Aunque no se puede leer un crucigrama, a menos que esté ya terminado, me pareció genial la idea de incluir este juego-arte en la revista. Comparto la manía de Mauricio Vargas por los crucigramas y le dejo una inquietud: palabra de cuatro letras en las que caben inteligencia, agudeza, sexo, crónicas, osadía, ligereza y profundidad. ¿Cuál será?
Hermel Gaitán, Bogotá

Martina García
Martina rompe el paradigma de la belleza. Ojalá quienes solo la vemos a través del internet podamos interactuar con ella y contarle que también existimos hombres de pocas siliconas.
E. Arias B., Bucaramanga

Sinceramente, me parece una niña muy linda, tanto por dentro como por fuera. Me gustaría verla alguna vez de cerquita y, quien quita, almorzar con ella, así se me vaya todo un sueldo invitándola a almorzar.
Jorge Montoya, Medellín

Una, al menos una sin silicona y sin complejos de no tener las tetas del tamaño de un globo aerostático. Martina García es un homenaje a la naturalidad. Los felicito por darle la portada a una niña común y corriente, lejana de los quirófanos y con una cara que evidencia la sangre indígena y autóctona de nuestro país. Esta niña, ahí donde la ven, es lo más colombiano que ha tenido SoHo. Y las fotos, con ese aire de modernidad, son insuperables. Por eso, SoHo es SoHo.
Hernán Salas, Medellín

La mujer que mantiene su esencia pura y no permite que el medio contamine su belleza natural, regala a nuestros ojos el sueño de la cercanía, de admirar la ternura y venerar a la dama que posa frente a la cámara.
Jaime Restrepo, Medellín

¿Serían tan amables de decirle a Martina que es la mujer más linda de este país? Muy formales.
Carlos Eduardo Fajardo, Cali

Para Conchita
Si terminas de pulir algunas expresiones vas a llegar a un lugar especial en el literato erótico. El artículo es interesante por lo que apuntas en lo que difiere a un adolescente como amante de un veterano. Tengo 45 años y nunca había logrado tanto éxito en el sexo como ahora. Al comienzo era eso y solo eso: tirar... tirar a lo loco sin tener en cuenta disfrutar con mi pareja de cama. Como fue pasando el tiempo me fui acentuando en lo que verdaderamente es el placer, y tú lo dices muy bien: cuando se está copulando lo importante no es apurar para derramarse, sino esperar para hacer de ese momento un espacio de relax y felicidad mutua.
Hernán Valdés, Bogotá

Ana Ïs encontró una sucesora de primera. Fallaron los cardenales con Ratzinger, pero no se equivocó SoHo con Conchita. Larga vida y polvos a doña Concha.

Historia sensible de
un toro de lidia
Me conmovió sinceramente la capacidad de Héctor Rincón para meternos en la vida sensible de un ser que, para muchos, no puede sentir por el solo hecho de ser animal. Los felicito por invertir páginas en temas como estos. No se ven cosas así en otros medios.
Marcela Cote, Duitama

Así como el asesino llama arte a lo que nosotros llamamos demencia, así llamo yo barbaridad al arte que el toreo profesa. En el balance de las especies, matar por supervivencia es natural y necesario; pero matar por deporte o por ínfulas de superioridad o cualquiera que sea la razón... no tiene campo en una especie que se autodeclara pensante.
Miller Chisco, Bogotá

Amo a los toros. Compadezco a los toreros. Abomino a la afición. Yo soy así.
Ramiro Velilla, Cartagena

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