Café para dos
Pedro Pablo Morcillo, administrador de empresas de 32 años, y Camila M. Gómez, restauradora de arte de 28 años, son los dueños de Caffemore, una empresa de producción, venta y exportación de café gourmet. La idea nació, hace apenas un año, gracias a la experiencia en mercados de Pedro Pablo y al amor a las barras de café de Camila. Hoy en día cuentan con clientes de la talla de Harry Sasson, Black & Decker, Crepes & Waffles, y el Salto del Ángel, al igual que una alianza con una compañía norteamericana llamada Coffee Of Origin LLC. Con el propósito de aconsejar a sus clientes a la hora de hacer el café, Caffemore trabaja con Jura en Suiza, Nuova Simonelli en Italia y Expobar en España, tres empresas de máquinas de café. Para Navidad Caffemore lanza un empaque de tres bolsas de 100 g con mezclas de las mejores cosechas del país. A diferencia de la mayoría de exportadores, Caffemore empaca café ya tostado y así garantiza un producto final 100 por ciento colombiano.
Fotografía: Felipe Londoño. Asistente: Hernán Pardo © 2004 Cortesía: Cerámicas Tybso.



Muy buena nota
Pierre Scholz, uno de los jurados que eligieron a Claudia Correa como la Chica Buena Bota (concurso organizado por el diario El País de Cali), asegura que la noche de la premiación la vio desfilar con un vestido rojo con escote y las manos le sudaron, la barbilla le tembló. A cualquiera. Escena comprensible ante la belleza sin discusión de esta mujer que resultó elegida entre las 42 participantes por las que votaron los nueve millones de visitantes de la página www.calibuenanota.com. Con el beneplácito de Scholz, Claudia, de 22 años, recibió entre otros premios un curso de modelaje en la Agencia Stock Models y un viaje a Buenos Aires. Seguramente por allá también hizo sudar extremidades y temblar quijadas.
Fotografía: Habo Heuchgrt. Asistente: Juan Pablo Uribe. Maquillaje: Fernando Infante. Styling: Carlos Armando Buitrago © 2004



El nuevo orden de Pardo
Son muchas las especialidades de Gabriel Pardo. El osobuco servido con fetuccini es una de las que pertenecen al ámbito íntimo, o sea a su finca en Tabio, donde se refugia los fines de semana. De lunes a viernes la vida se le ocupa en gerenciar la Corporación La Candelaria, que antes velaba por cuidar el patrimonio del tradicional barrio bogotano, pero que gracias al nuevo Plan de Orden Territorial tiene ahora jurisdicción sobre toda la ciudad. Los proyectos de este arquitecto graduado de la Universidad de los Andes y socio de la tienda de diseño Compás son claros: recuperación del cementerio central, recuperación de la plaza de mercado La Concordia y abrir una escuella-taller en Bogotá en alianza con la agencia de cooperación española. Y, por supuesto, defender a ultranza sus días de sibarita en la sabana.
Fotografía: Hernán Pardo © 2004



Marta Gómez, toda nuestra
Alguna mañana La W nos la presentó a todos, y medio avergonzados, medio emocionados, descubrimos que Marta Gómez era colombiana. Corrió todo el mundo a tiendas buscando su disco Cantos de agua dulce, tan dulces como ella, y en un parpadeo estaba en la lista de los 25 más venidos de uno de los almacenes más importantes de Bogotá. Desde entonces, no ha parado de vender ni de dar conciertos, ni de darnos buenas noticias. La última, que viene directo de Estados Unidos a presentarse en Colombia, el 18 de diciembre en el Gimnasio Moderno de Bogotá, y que del 15 al 20 estará tocando en las noches de Forum Café (calle 93A No. 13A-49). La revista Billboard dice que Marta "tiene una voz deliciosamente musical que sugiere el sentimiento de la brisa de verano". Nosotros decimos, sin tanto rodeo, que Marta es de lo mejor.
Fotografía: archivo particular



ZiPote Lara
A este gimnasiano de 31 años lo afinaron en el Valley Forge Military Academy de Pensilvania y luego estudióTelevisión en Miami. Ha trabajado para CNN y para Caracol. Si todavía no se acuerda del nombre, revelamos por primera vez que se llama Luis Alejandro, porque desde chiquito lo bautizaron Pote. De los mismos creadores de su hermana María Andrea Lara (Class Models), El Pote tiene en sus manos el segundo puesto más codiciado por los hombres en Colombia -el primero es la dirección de SoHo, claro-. Se trata de la dirección en Colombia de la agencia Wilhelmina. Entre sus modelos están Esther Cañadas, Karen Carreño, Paola Turbay y próximamente Paula Andrea Betancur. La idea es exportar nuestro talento. Y decimos talento, porque Wilhemina no solo quiere exportar mujeres hermosas, sino deportistas y artistas. Por eso harán anualmente un casting al que vendrán los duros de la agencia, para escoger a cuatro personas que recibirán diez mil dólares y un contrato con visa para mostrarse al mundo.
Fotografía: Felipe Londoño. Asistente: Hernán Pardo. © 2004 Cortesía: Almacenes Tabriz

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