No usa sombrero de copa y la carrera que estudió (sicología) lo ayuda a influenciar mentalmente a su público con unas cuantas palabras o movimientos. Como todo buen músico (porque además tocó en la Sinfónica Juvenil), se confiesa muy tímido, lo cual parece difícil de creer cuando se le ve caminando por entre las mesas de Andrés Carne de Res, mientras de su mano sale la carta que uno había escogido. Sabe más de mil trucos, pero cree que el más complicado de la vida es vivirla feliz y que le gustaría poder desaparecer a los protagonistas de novela y aparecer a Juanita Acosta en su cuarto. Mientras tanto, pone toda su energía en dos ideas: organizar un congreso de magia y hacer una gira por los lugares más pobres de Colombia.

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