No son hip-hoperos gringos y menos reggaetoneros puertorriqueños que tanto han saturado el ambiente musical de las rumbas. Ellos son distintos, hablan un lenguaje propio que nace de la cultura afro, vienen del Chocó, de la entraña del Pacífico colombiano, de una tierra acostumbrada al sufrimiento. Chocquibtown nació en el 2000, cuando Goyo, Slow y Tostao se conocieron en Quibdó. Sus raíces: esas que hablan de reivindicar una tierra que ha sido olvidada, de tener sabrosura, de los lamentos de lo triste y lo alegre, y de mezclar ritmos que llegaron a Quibdó y Condoto por culpa de la globalización. Esas raíces fueron la fuente para crear esta agrupación. Con el tiempo, a ellos se sumó Larry en la percusión, Andrés Zea en la batería y la cubana Anabel en el bajo e hicieron una fusión de funk, hip-hop, reggae y ritmos tradicionales de la costa pacífica colombiana, como el currulao, el abozao, el bamabazú y el agua-bajo, sin olvidar otros de Latinoamérica y el Caribe, como la salsa, el songo y la guajira. Somos Pacífico es el sencillo que por estos días promocionan, canción que habla de la agenda diaria de un habitante del Pacífico y las características más notables por los que estos han sido reconocidos. Los sueños se deben convertir en metas y así lo afirma Tostao, líder de la agrupación: "Algún día vamos a estar en los Grammy, en las grandes ligas, y en la tarima diremos: ¡Esto es por el Chocó y el Pacífico colombiano!".

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.