Para Pablo Galofre, Nueva York se divide en dos: altos ejecutivos y artistas. Y como a él lo que le gusta es el arte, anda recorriendo la ciudad en busca de conciertos y exposiciones que lo lleven a conocer el gremio para conectar a los artistas colombianos y abrirles espacio en la competida escena neoyorquina. Pero también para traer artistas de otros países a Bogotá. Entre sus representados figuran jóvenes artistas como Cristina Hernández, Ana María Páez y el músico Nicoyembe, a quien pronto presentará aquí en Bogotá, durante una fiesta electrónica en el restaurante Calcuta. Pablo invierte el tiempo libre que le dejan sus estudios de Liberal Arts en lograr que los artistas se agremien y se ayuden entre sí para surgir. El arte por el arte.

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