Los Derechos Humanos, según el profesor Mario Madrid-Malo, tienen las siguientes características: 1) Congénitos, pues pertenecen a la persona desde el momento de su nacimiento. 2) Universales, porque se extienden a todos los seres humanos del planeta, sin excepción. 3) Inalienables, es decir, que nadie puede renunciar a ellos, ni negociarlos, ni cederlos. 4) Inviolables, porque ningún Estado ni persona los puede desconocer. 5) Necesarios, porque sin su existencia no puede vivificarse la condición humana.
Me parece más importante saber de memoria los Derechos Humanos que las tablas de multiplicar, pues mientras para estas existen calculadoras, para aquellos no se ha inventado ningún aparato: solo los mismos seres humanos los pueden garantizar. Uno de los estamentos mundiales más reconocidos en esta materia es la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que lleva seis décadas velando por que cada persona tenga derecho a la vida y a la integridad física, derecho a la libertad de pensamiento y conciencia, derecho a la libertad de expresión, derecho a la honra. en fin. Todo este preámbulo porque me aterra el manifiesto, firmado por cientos de intelectuales -entre ellos cuatro premios Nobel-, pidiendo que no se apruebe una resolución contra Cuba por su flagrante violación de los Derechos Humanos.
Afirman en este manifiesto que "la Comisión debe representar a todos los pueblos de las Naciones Unidas y velar por el respeto de los derechos de todos los hombres y de todas las mujeres del mundo", y en eso tienen toda la razón, pero argumentan que Cuba no debe ser condenada porque "resulta significativo, que en el seno de la Comisión, durante el período de sesiones del pasado año, no haya sido posible evaluar, ni siquiera debatir, las atroces violaciones de derechos humanos que ocurren en las prisiones estadounidenses de Abu Ghraib y Guantánamo".
La lógica que gobierna esta propuesta es macabra: como el imperio gringo es malo, entonces tenemos que darle permiso al régimen cubano de que sea malo; como en la Comisión se hacen los pendejos con las violaciones norteamericanas, entonces hay que hacerse los pendejos con las cubanas. En lugar de pedir que no se apruebe la resolución contra Cuba, sería mucho más conveniente pedir que se aprobara una resolución contra Estados Unidos, o al menos que se adelante una investigación. Al fin y al cabo ambos están violando los Derechos Humanos.
Como afirman ellos, lo ideal es que la Comisión proteja a todos los seres humanos, pero que no haga nada por los detenidos de Abu Ghraib y Guantánamo no la obliga, además, a no hacer nada a favor de los 71 presos encarcelados en la isla por expresar pacíficamente sus creencias y opiniones, para mencionar tan solo un caso de todos los que señala 'Admistía' Internacional. Si no los protege a todos los seres humanos, es bueno que la Comisión proteja a los que más pueda, estén donde estén, porque este no es un problema de países ni gobiernos, sino de individuos, de personas de carne y hueso que merecen una vida digna. Me pone muy triste que los esfuerzos de todas estas personalidades se encaminen a exonerar al otro villano, en lugar de procurar que se enjuicie a los dos.
No se puede pedir justicia procurando que se extienda la injusticia equitativamente. No es la misma cosa "Todos en la cama" que "Todos en el suelo". El refrán completo une ambas frases con una conjunción adversativa: "o". Hay que escoger una opción: en este caso yo habría preferido que todos estuvieran en el suelo, pero parece que para Saramago y compañía da lo mismo.
Claro que si afuera llueve, en este país (que se parece a Cuba porque tiene balseros, se parece a Estados Unidos porque "enfrenta una amenaza terrorista" y se parece a ambos porque en él se violan los Derechos Humanos) tampoco escampa. Los representantes de la izquierda que leyeron El Capital a los 16 años y tienen una foto del Che colgada en la mesa del comedor, apoyan a Chávez. Es su héroe, esa triste mezcla de Cantinflas y Castro, ese Moreno de Caro veneco. ¡por Dios! Y Fernando Londoño, nuestro Goebbels, el adalid de la derecha troglodita nacional, escribió esto el 8 de noviembre del año pasado, con motivo de la victoria de Bush: "Pues Bush ganó, porque el pueblo de los Estados Unidos, sabiendo que el terrorismo es su enemigo, está convencido de que es cuestión de vida o muerte derrotarlo y que nunca ha sido buena la idea de consentir la fiera para que deje de ser fiera, como un día lo intentara Chamberlain, a precio tan alto. La Nación está entera, convencida de su papel en la historia y dispuesta a desempeñarlo con decoro". ¿Cuál papel en la historia?, ¿cuál decoro?
A veces me siento muy desencantado. Ya no pregunto de qué filiación política es un hombre, basta con que sea un ser humano; nadie puede ser nada peor.

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