Ia tiene que ser la isla más pequeña del mundo: tiene solo dos letras? eso sí, rodeadas de agua por todas partes. Y de gente. Y de bancos. Ia es una de la islas de Santorini, en Grecia, donde el Dj Alejandro Villalobos y un par de amigos tuvieron una visión profunda y trascendental. Exageramos, claro. De todas maneras los tres quedaron con el nombre dándoles vueltas en la cabeza y terminaron convirtiéndolo en bautizo de primera para un club que en cuestión de semanas se convirtió en punto de encuentro obligado.

Gabriel Odín, el Dj (D.J. G.O.) es responsable directo de la música, aunque por momentos lo releva Villalobos. El discurso musical es amplio y variado: se comienza con chill out al mejor estilo Café del Mar, techno, house belga, francés e inglés, éxitos del momento de corte latino, revival, dance y, a eso de las 3 a.m., ya para finalizar y antes de cerrar puertas, un poco de ambient.

De la panadería que antes operaba en el local no queda nada. La metamorfosis es total: el sitio es espacioso, lineal, blanco invadido de azul, minimalista, fresco. Son dos pisos ?el segundo es un salón VIP? inundados con luces azules y vasos psicodélicos donde los protagonistas son varios: el aire acondicionado, los baños decorados con televisores que transmiten películas sugestivas filmadas en Silicon Valley, las dos barras iluminadas (atendidas por las bartenders más bellas de la ciudad: Claudia Bahamón, Andrea Serna y Catalina Aristizábal) y una pantalla gigante que proyecta videos que van desde Madonna, pasando por Woody Allen, hasta llegar a Mr. Bean. Sí, Mr. Bean. En fin. Se pueden decir más cosas sobre la isla-club. La más obvia, por donde se le mire, es que el lugar parece de hielo y, sin embargo, la noche nunca será fría.

IA Carrera 7 con 75
Parqueadero público a un costado
Cuidado con la pinta.
Entrada $10.000, ni uno solo consumible.

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