¿El estilo de un equipo lo impone el entrenador o los jugadores con los que cuenta?
Carlos Bilardo: Depende del momento en que el entrenador se haga cargo del equipo. Si lo hace cuando comienza la temporada, puede adquirir los jugadores, según su gusto futbolístico. Si llega, como ocurre cada vez más seguido, con el campeonato empezado, se tiene que acomodar al plantel con el que cuenta.
César Menotti: Yo creo que lo impone siempre el entrenador. Lo mejor es comparar el fútbol con la música. Un buen director con muy buenos músicos puede hacer una gran orquesta hasta llegar a la belleza. Ese gran director, con malos intérpretes va a hacer una orquesta afinada. Ahora, si el director es malo, por más grandes músicos que tenga nunca va a encontrar la belleza en lo que haga.


¿Es imprescindible que los equipos se armen de atrás hacia adelante?
Carlos Bilardo: Ese es un tema por el cual me atacaron mucho. Yo digo que en el campeonato argentino, por ejemplo, se producen entre 80 y 100 cambios de jugadores durante el partido, que cuando el equipo va ganando el entrenador saca a un delantero para poner a un defensor. Esto prueba que los equipos se forman de atrás hacia adelante. Si va perdiendo, saca a un defensor, en especial los laterales, para poner delanteros. Siempre protesto porque digo: cómo carajos es esto, hay técnicos que dicen ser ofensivos y resulta que cuando expulsan a un delantero, enseguida meten a un defensor.
César Menotti: No, de ninguna manera. Un equipo no es ni defensa ni ataque, sino un grupo que maneja cuatro acciones de juego: defender, recuperar la pelota, gestar jugadas y definirlas en el arco rival. Después uno prioriza según los jugadores que tenga o de acuerdo con su idea, pero esto no se arma de atrás para adelante ni es verdad que no hay mejor defensa que un buen ataque. Eso no garantiza nada porque, en definitiva, sería como intentar riesgos, y en el fútbol como en la vida los riesgos no se pueden evitar.


¿Qué influencia tiene el entrenador en el rendimiento de un equipo?
Carlos Bilardo: Uhhh, muchísima. Eligen la táctica que se emplea, la estrategia y los jugadores. Puede fundir o levantar a un club de acuerdo con las incorporaciones que realice. En lo que no tienen influencia es cuando se va a patear un penal, ¿porque si un futbolista que patea siempre bien de repente falla, uno qué puede hacer? Nada, mala suerte. No es casual que el entrenador generalmente gane más que los jugadores. En Argentina hay un problemita, porque los entrenadores son unos pelotudos. Para hacerse los modestos dicen: "Nooo, nosotros no influimos". Y yo digo: "Pero, hijos de puta, en el año 72 me peleé con todo el mundo para que el entrenador cobrara premio doble y ahora se hacen los humildes. ¡Entonces, que les saquen el premio doble de los contratos a ver qué dicen!".
César Menotti: La misma influencia que tiene un maestro con sus alumnos. Si es un buen entrenador tiene el cien por ciento de importancia en lo formativo, en la evolución de los jugadores y si es un mal entrenador tiene el cien por ciento de responsabilidad en el fracaso. Yo soy de los que creen que o sabes o no sabes. Están los entrenadores que ayudan al jugador y también los que le arruinan la carrera para siempre.


¿Cuál es el mejor futbolista de la actualidad?
Carlos Bilardo: Ronaldinho, porque juega todos los partidos, tiene una técnica bárbara, es goleador, le pega bien a la pelota, gambetea, juega por derecha, por izquierda, adelante, en el medio. Es un fenómeno.
César Menotti: Si se pone bien, Ronaldo es el mejor. Primero por trayectoria, jugando mal mete 25 goles, este año hizo 14 porque jugó la mitad de los partidos. Estamos en presencia de un goleador como ninguno, imparable. Además tiene la suerte de estar protegido por compañeros de gran nivel en el Real Madrid y en la Selección de Brasil.


¿El jugador talentoso nace o se hace con el tiempo?
Carlos Bilardo: El jugador nace y se hace, se mejora. Es como el médico cirujano que le gustó la medicina, pero después tuvo que agarrar el bisturí. A veces voy a dar conferencias en el sur de Argentina, que es muy frío, y cuando pregunto cuántas personas saben esquiar, levantan la mano 20 de los 30 presentes. Cuando voy al norte del país, que es cálido, levantan la mano solamente dos. ¿Qué quiero decir con esto? Que el medio en donde uno crece también desarrolla las aptitudes personales.
César Menotti: El talento es una palabra muy complicada. Decía un poeta que la inspiración es como un gato: no aparece cuando uno la llama, sino cuando ella quiere. La inspiración está rondando siempre para visitar al jugador que más capacidad tiene y al que hace más esfuerzo para ser visitado por ella. Ahora también puede ocurrir que un tipo aprenda a jugar todos los días mejor y se transforme en un jugador importantísimo sin tener esas visitas del talento. Como entrenador resulta reconfortante ser testigo de esa evolución.


¿Cuál fue el mejor equipo que vio en su vida?
Carlos Bilardo: El Manchester United de 1968-1969. Un verdadero equipazo con jugadores de gran técnica individual. Adelante jugaba George Best y en el medio Bobby Charlton, Pat Crearand y Nobbie Stiles, un fenómeno. Ellos jugaban igual de local y de visitantes. Fueron campeones de Europa goleando en la final a Benfica 4 a 0.
César Menotti: Brasil del 70 fue el que más me divirtió, el que más me emocionó. Si uno divide la técnica por diez, el promedio de la técnica de ese equipo era de 9,90 por jugador. Ese equipo contaba con imaginación, conducta, estilo y contundencia porque cualquiera de esos monstruos hacía un gol. Además, manejaban un concepto muy especial de pasar por detrás de la línea de la pelota para poder recuperarla en la zona y después salían jugando siempre y usaban el ancho de la cancha como nadie. Fue un equipo espectacular.


¿El estilo de un arquero puede incidir en el estilo de un equipo?
Carlos Bilardo: Eso fue tratado por los entrenadores en Coverciano 1990, después de la actuación de Higuita en el Mundial de Italia. Se empezó a hablar del arquero-jugador porque, según el sistema táctico, se necesita un arquero que sepa utilizar los pies. Higuita sabía tanto que se confió con Camerún y Milla lo madrugó. Un arquero puede influir decisivamente en el armado de una defensa.
César Menotti: No sé si incidir, depende del estilo de ese equipo. Si trabaja con vocación ofensiva no puede tener un arquero metido adentro del arco y que no sepa jugar con los pies. Hoy, cada vez más los arqueros están obligados a transformarse en un jugador más. Antes lo hacían por vocación, ahora debido a los cambios reglamentarios de la FIFA, lo hacen por obligación.


¿Con qué entrenador de la actualidad se siente más identificado?
Carlos Bilardo: Carlos Parreira y Luis Felipe Scolari dirigen como a mí me gusta. Sobre todo Scolari, que estudia mucho a los rivales. Hace unos meses nos encontramos en las reuniones que organiza la Fifa y estuvimos hablando una hora del gol de córner con el que Grecia le ganó a Portugal la Eurocopa del 2004. Solos, en una oficina, mano a mano, con papelitos y dibujitos.
César Menotti: Con Arsene Wenger, el francés del Arsenal de Inglaterra, porque lo veo capaz de mejorar a futbolistas a los que les acrecienta virtudes y les quita defectos. Es un entrenador que tiene por obligación el buen juego y como aspiración, ganar todo lo que se pueda, pero no al revés, no es un técnico que entra a la cancha y se plantea la obligación de ganar. Ganar no es una obligación, sino una aspiración. La obligación es poner un equipo dentro de la cancha que respete el compromiso con la gente, que respete el crecimiento de los futbolistas. Por eso, si tengo que pagar una entrada, prefiero pagarla para ver al Arsenal de Wenger.


¿Por qué siempre se cuestiona si dos jugadores creativos como Riquelme y Aimar pueden jugar juntos, pero nunca se discute lo mismo de dos defensores?
Carlos Bilardo: En Boca, hace muchos años jugaban Berta y Krasouski; en River, Merlo y Gallego y nadie decía nada. Ahora eso cambió y la gente dice que pueden jugar juntos Totti y Del Piero, pero cuando Italia pierde lo reputean a Lippi. Argentina fue a jugar a Praga y Pekerman juntó a Messi, Tévez y Crespo, pero después tuvo que cambiar porque los mediocampistas se estaban muriendo de tanto correr rivales.
César Menotti: Es que el músculo no se discute nunca. Eso lo comenté en Francia 98 cuando se discutía a Gallardo y Ortega, pero no a Simeone, Almeida y Kily González. Me parece un despropósito. ¡Por lo menos discutamos las dos cosas, pero no únicamente el talento! Los jugadores creativos tienen la exigencia de ganar partidos, entonces cuando no se ganan, ellos salen más desprotegidos que los otros, a quienes nadie les exige nada más que correr y meter. No lo digo peyorativamente, porque los
corredores son útiles, lo que digo es que si elegimos todos Gattusos no sé para dónde va el fútbol.


¿Cuál fue su momento más feliz como entrenador?
Carlos Bilardo: Cuando salimos campeones del mundo en México. Ahí miré al cielo y dije: "Para usted, Osvaldo, para usted, Osvaldo (Zubeldía)", porque él fue mi maestro de vida. Además, fue una revancha personal porque el proceso previo fue muy difícil. Tenía todo en contra: la gente estaba en desacuerdo con nuestro sistema de juego, cuando dije que Maradona iba a ser el capitán y único titular del equipo.
César Menotti: Cuando fuimos campeones con Huracán en 1973. Yo era muy joven y en esa época, como Estudiantes de La Plata ganaba todo, se pensaba que el fútbol físico era la única verdad. Por eso, fue muy importante la aparición de ese equipo, para demostrar que se podía jugar muy bien, golear, gustar y además ganar.


¿Por qué Colombia no clasifica al Mundial hace ocho años?
Carlos Bilardo: En estas últimas eliminatorias perdieron muchos puntos como local. Hay países que no tienen jugadores afuera como Bolivia, Perú y Ecuador. Pero Colombia tiene jugadores de primera división europea: Ángel, Iván Córdoba y Yepes. Hay que sumar a Giovanni Hernández, Bedoya, Rey y varios más.
César Menotti: Me da la impresión de que Colombia, después del gran equipo de Valderrama y Asprilla, entró en una confusión muy grande al ver que desde el talento y la inspiración no se podía ganar y entonces perdió el estilo colectivo. Ya no es la Colombia de Rincón, Higuita y Valencia, pero tampoco es la Alemania de hoy. Si uno no sabe lo que quiere ser, no va a ser nada. Si Colombia no recupera su estirpe y no apuesta a lograr la eficacia a través de la característica de sus jugadores siempre va a tener problemas para llegar a los mundiales.


¿Hubo algún entrenador en los últimos 25 años que concretó algún cambio táctico en el fútbol mundial?
Carlos Bilardo: No lo digo yo, lo dijo la revista inglesa World Soccer cuando detalló las diez tácticas del siglo. La última fue el 3-5-2 que apliqué en el Mundial de México 86.
César Menotti: Hay muchos entrenadores que inventan cosas que no sorprenden a nadie. La gente dice boludeces: Argentina fue el primer país del mundo que jugó con línea de tres en el fondo, pero no en el Mundial de México 86, sino en la década del 50. River formaba con Carrizo en el arco; Yácono, Pérez y Vairo, en el fondo, y más adelantados jugaban Loustau y Moreno. La última revolución en el fútbol fue la Holanda de Rinnus Michels, en el 72. Ese equipo sorprendió, porque achicaba muy adelante, tiraba el fuera de juego, tenía una dinámica muy especial y porque contaba con cinco jugadores de la reputamadre, de esos que no se consiguen más: Krol, Neeskens, Cruyff, Rensenbrink y Rep. ¿Qué querés? Solamente con Cruyff uno puede hacer lo que quiera en un equipo.


¿Por qué se habla cada vez más de tácticas en el fútbol y menos del vuelo creativo de los jugadores?
Carlos Bilardo: Eso es lo que hay que cambiar. El jugador de divisiones inferiores tiene que estar todo el día con la pelota, practicando mucha técnica y sin exigirle resultados. Recién ahí hay que empezar a enseñarle todos los sistemas tácticos, porque uno puede hacer de un futbolista técnico, uno táctico, pero de uno táctico-físico no hace ninguno técnico. Caballo viejo no agarra trote.
César Menotti: Hace poco un entrenador me dijo: "César, yo estoy jugando 4-4-2" y yo le respondí: ¿Qué carajo me estás dando, el teléfono de tu novia? (risas). Táctica es el resultado de la mayor cantidad de acciones de juego que un equipo pueda sostener, aplicada partido tras partido. Yo, para plantear tácticamente el juego del próximo domingo, tengo que saber con qué cuento, con qué cuenta mi adversario, en qué situación anímica está. Ahí sí se habla de táctica, pero eso de decir 3-5-2 ó 4-3-3 son números de teléfonos y nada más. En el fútbol no se puede hablar sin nombres propios. Si yo digo que un equipo jugaba con cuatro defensores, cinco mediocampistas y un atacante muchos dirán que no era ofensivo. Pero si los medios eran Gerson, Clodoaldo, Rivelino, Pelé y Tostao, y el delantero era Jairzinho ya es otra cosa. Hay técnicos que dicen jugar con tres delanteros. Sí, está bien, juega con tres delanteros, ¡pero atrás de ellos pone siete defensores! Entonces que no diga que es ofensivo.


¿En qué posición ubicaría a Lionel Messi dentro de un campo de juego?
Carlos Bilardo: De punta y por izquierda, porque así puede tirarle centros a Crespo. Si va por derecha no lo puede asistir nunca, porque engancha para adentro y le pega al arco.
César Menotti: Delantero por derecha. Los mejores goles de Maradona, sus mejores jugadas, incluido el gol a los ingleses, las hizo por derecha. Los zurdos enganchan para adentro y siempre les queda el arco de frente y la opción de tocar y llegar con su pierna hábil. Esto no significa que no pueda moverse por todo el frente del ataque, porque creo que Messi es mortal en los últimos 30 metros de la cancha, pero a mí me gusta más por derecha.


¿Volvería a dirigir una selección extranjera?
Carlos Bilardo: Tuve la oportunidad de agarrar a Australia hace un año y no quise, porque yo calculaba que los rivales en el repechaje mundialista podrían ser Colombia, Uruguay o Chile. En todos esos países tengo mucha gente amiga y si los llegara a dejar afuera de un mundial sería muy feo, me verían como un enemigo. A mí la gente me ve como técnico de Argentina y no quiero perder eso.
César Menotti: Sí, porque el trabajo de selección me encanta. Me da la posibilidad de plantear una idea y poder elegir entre 400 ó 500 jugadores. Muchos entrenadores se quejan porque no pueden trabajar por la exigencia del calendario europeo, pero eso ocurre si uno cree que los que juegan en Europa son siempre mejores que los que juegan en tu país.


¿Hacia dónde va el fútbol moderno?
Carlos Bilardo: Físicamente, los jugadores están cada día mejor, pero lamentablemente no se les enseña a los chicos a jugar, primero porque los clubes no tienen dinero para comprar balones y no tienen lugar para entrenarlos. En países desarrollados como Francia, Alemania, Italia, España o Inglaterra no hay canchas de fútbol para los jóvenes, entonces, ellos no aprenden. Por eso se ve un fútbol sin manejo de pelota, aburridos, con mucho desgaste físico, pero nada de claridad. Le pegan para arriba y corren todos. Los periodistas dicen que no se les pueden hacer dos pases seguidos.
César Menotti: El fútbol no tiene otro futuro que su pasado, en esto quiero ser enfático. Si no recupera sus pertenencias, sus viejas formas no será nada. O vuelve a sus comienzos o dejará de existir en muy poco tiempo. Se convertirá en un negocio como el boxeo en el que se organiza una pelea en un hotel con 20 personas y se televisa para todo el mundo. Dejará de ser el espectáculo que fue alguna vez.


¿Cuántos videos de fútbol tiene en su casa?
Carlos Bilardo: Más o menos 7.000 videos, pero no los tengo en mi casa sino en una oficina, porque si no mi mujer, Gloria, me mata. Los voy grabando y después los anoto en una hoja. Cada vez que tengo tiempo me gusta sentarme a verlos.
César Menotti: No creo que lleguen a cien. Los que guardo son porque hay algo en ellos que puedo mostrar a los demás. Partidos al pedo no tengo ninguno, no me interesa.

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