Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, más conocidos en América Latina como Los Aterciopelados, crearon Entrecasa, un sello independiente con el que promueven el trabajo de exponentes de la música electrónica que elaboran sus propuestas en computadores y equipos que instalan en sus casas. El primer proyecto ya está en el mercado: es el compilado Colombeat, que recoge 16 temas de músicos electrónicos y que se lanzó de manera simultánea con una exposición colectiva de artistas que trabajaron, desde distintas técnicas, temas relacionados con la vida en el hogar. No es la primera vez que Los Aterciopelados incursionan en el tema del arte. De hecho, Andrea Echeverri, egresada de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de los Andes, en Bogotá, también es ceramista. Andrea y Héctor, a nombre de Los Aterciopelados, hablaron con SoHo acerca de este proyecto musical y sobre sus implicaciones en el futuro del grupo y de la música electrónica colombiana.

¿Por qué Entrecasa?

La idea de la disquera es buscar opciones diferentes a los grandes estudios y a las megaproducciones de alto presupuesto. Aterciopelados también está buscando el mismo camino, trabajar en la casa, uno mismo, relajado.

Colombeat y la música electrónica en general, con el uso de nuevas herramientas-instrumentos como el computador, permiten este camino.

¿Qué los llevó a involucrar en este proyecto el tema de una exposición?

Ya lo habíamos hecho con el lanzamiento de nuestro álbum Gozo poderoso y había funcionado muy bien. Todo proyecto musical debe tener también un desarrollo de imagen para que comunique mejor. Además la idea de la disquera es promover no solo música, sino movimientos culturales en general.

No es muy frecuente que un artista o grupo consagrado le dedique tiempo a promover a otros músicos que pueden llegar a ser competencia directa. ¿Qué los motivó a emprender esta iniciativa en favor de artistas no tan conocidos o sencillamente desconocidos?

Creemos que una escena musical saludable y activa es buena para todo el mundo. Además, si nosotros hemos tenido suerte, lo menos que podemos hacer es echarle una mano a otros. Colombia es un país con muchos músicos y nos parece chévere poder mostrarlos.

¿Cuáles fueron los criterios básicos para la elección?

Héctor Buitrago, Richard Blair y Andrea Echeverri fuimos algo así como jurados. También amigos y conocidos escuchaban las propuestas y opinaban. Así, por puro gusto se fue llegando a los finales. La condición era que tuvieran elementos electrónicos y no mucho canto.

Con base en los trabajos recibidos, ¿cómo ven la escena electrónica colombiana desde el punto de vista de la composición y la creación?

Aunque todavía es un movimiento nuevo que necesita impulso, hay propuestas interesantes como las incluidas en Colombeat. La idea es que este proyecto estimule y madure las propuestas de algunos músicos que tienen mucho para dar pero que por falta de oportunidades se estancan y se retiran de la música, como ha pasado ya con muy buenos grupos de rock. Incluso algunos de los músicos que participan en la recopilación provienen de algunos de estos grupos.

En un mercado discográfico tan deprimido por la crisis económica del país y el cáncer de la piratería, ¿cuál papel puede desempeñar un proyecto como el que ustedes lideran? La idea no es ganar plata sino por lo menos recuperar la inversión. La idea en todo caso es activar la escena musical. Que la gente con talento se dedique a la música, no a hacer jingles publicitarios o a cualquier otra cosa. Además, el plan es que los proyectos sean bien hechos pero con la menor inversión posible para poder mantenernos aunque no haya ventas grandes. ¿De dónde vienen su afición e interés por la música popular y bailable de décadas anteriores? ¿Creen ustedes que se refleja en Aterciopelados y en este proyecto?

El primer disco que me cautivó (dice Héctor) fue Jala jala boogaloo, de la orquesta de Richie Ray y Bobby Cruz. Luego en la casa salíamos de paseo y siempre se escuchaba chucuchucu (nombre que se le da en ciertas regiones de Colombia a la música bailable). Me gusta el pasado, pero también me seduce el presente. Esto se siente en la música de Atercios y en el sello Entrecasa.

¿Cómo y cuándo comenzó su afición por la música electrónica?

(Responde Héctor) Soy muy curioso por conocer y aprender de las nuevas propuestas. He escuchado la música electrónica en sus diferentes oleadas. Primero escuché y me gustaban mucho grupos alemanes como Kraftwerk, Tangerine Dream... luego el new wave: Depeche Mode, Human League, Gary Numan... y también me encanta la última oleada.

¿Qué equipos, accesorios y programas utilizan y recomiendan para hacer música en casa por computador?

Desde este año utilizamos un computador Mac G-4 con Pro-tools, un sampler, un teclado, un Supernov y plug-ins pero empezamos con un Amiga 500. La mayoría de los músicos de Colombeat, trabajan con un PC y un par de programas: FruityLoops, Reason, Acid...

¿Cuál ha sido el aporte de estos aparatos en la composición y también en la evolución de Aterciopelados?

Con el computador se puede ir construyendo un ambiente sonoro muy personal. Cuando todos los detalles están a cargo de un productor, el resultado es mucho más único, sobre todo cuando no se es músico de academia sino intuitivo y autodidacta.

¿Cómo maneja Aterciopelados este tipo de herramientas electrónicas cuando se presentan en vivo?

En la gira pasada nos acompañó Federico López, un músico y productor de Medellín. Él manejaba el sampler con las secuencias y un par de teclados.

Una crítica que se le hace a este tipo de música es que cualquiera puede conseguirse la grabación de unos tambores del Chocó o la Costa y ponerle encima cualquier adorno electrónico. ¿Qué les respondería a quienes eso afirman?

Hacer música puede ser muy fácil. Lo importante es transmitir, contactar, penetrar profundo, llegar al espíritu. Eso es lo difícil.

¿Qué futuro le ven a la música electrónica? ¿Es la única posibilidad que le queda al rock?

Todo va a un ritmo vertiginoso, cada a día aparecen nuevos géneros y todo va mutando, la globalización... tratando de homogeneizar... la industria tratando de manipular los gustos... y acercándose a una crisis... no me atrevo a decir qué pasará.

Ustedes, que le han cantado y han jugado mucho con elementos de la cultura popular bogotana, ¿cómo ven la nueva ciudad? ¿Son cambios de fondo o, como dicen en su canción El estuche, simple apariencia?

Somos más de entrecasa que de ciudad a toda hora, pero creo que la recuperación del espacio público ha sido buena. Hay amplios andenes para pasear al bebé en coche, lindos parques. El Transmilenio ha agilizado la vida de muchos y según vemos hay nuevas bibliotecas.

¿Ustedes son caseros o prefieren la rumba?

Caseros pero nos gusta ir a eventos.

Cuando están en sus casas, ¿qué hacen? ¿Cocinan? ¿Prefieren que les cocinen?

Ambas cosas. ¿Cual es, en últimas, el encanto de la cultura casera?

El relax. El silencio.

Una última pregunta. Ustedes que han estado en el rock alternativo independiente con La Pestilencia y Delia y los Aminoácidos, luego en un grupo como Aterciopelados que les llega a públicos mucho más amplios y no necesariamente rockeros y ahora en la música electrónica de vanguardia, ¿qué les gusta y les disgusta de estos tres escenarios?

Lo único y lo que siempre nos ha cautivado es la música.

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