Una tenida masónica
Por:Héctor Abad Faciolince
Me inicié en el largo, interminable Sendero de la Francmasonería hace ya tres veces siete años, un 21 de diciembre, en la Logia de los Caballeros Racionales, Sociedad muy Antigua, nacida en la Villa del Aburrá hace un siglo y medio, como que fue fundada por mi tatarabuelo, el Gran Maestro José María CONTINUA>>
   
   
Un matadero
Por:Andrés Felipe Solano
El sueño va más o menos así: estoy en la sala de sacrificio, vestido con un overol, un pesado delantal de caucho, guantes de redecilla metálica, gafas transparentes como de aficionado al tiro, botas industriales y casco. CONTINUA>>
   
   
Un horno crematorio
Por:Fernando Quiroz
Nunca he sido bueno para calcular edades, pero estoy casi seguro de que este hombre rondaba los setenta años. Tampoco he sido bueno para calcular pesos y estaturas. CONTINUA>>
   
   
Un bar de lesbianas
Por:María Jimena Duzán
Una reja intimidante hace de puerta. Tras ella, aparece una mujer de pelo corto y anteojos redondos que abre la reja y nos deja entrar. Saluda de manera gentil. CONTINUA>>
   
   
El despacho presidencial
Por:Juan Gossaín
Camino en punta de pies, para no perturbar a nadie en este silencio de monasterio, y lo primero que se me viene a la cabeza es la misma pregunta que se hacen a diario millones de colombianos CONTINUA>>
   
   
Una reunión de alcohólicos anónimos
Por:Alonso Sánchez Baute
Había escuchado un mito urbano que dice que al entrar a una sesión de Alcohólicos Anónimos se hace un test para confirmar si de veras uno es adicto. CONTINUA>>
   
   
Una charla técnica
Por:Héctor Rincón
El primero en entrar viene untado de barro hasta las pestañas y el número de la camiseta no se le ve, pero se le ve en el muslo derecho de la pantaloneta. CONTINUA>>
   
   
Una visita conyugal
Por:Andrés Sanín
Bajo la neblina helada que cubre las garitas de la cárcel de Cómbita y la laguna del Barne, a las siete y media de la mañana de un sábado de visitas, llegan las primeras mujeres. CONTINUA>>
   
   
Una cabina de proyección
Por:Astrid Harders
Una cabina de proyección es una sala de responsabilidad. No la responsabilidad que se tiene en un quirófano, sino la clase de responsabilidad que se siente al ser anfitrión de una fiesta. CONTINUA>>
   
   

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