~ Póngase detrás de ella, lo suficientemente cerca como para que se cree una atmósfera cálida pero a un distancia precisa para evitar que el masaje no termine en masaje.

~ Extienda sus dedos sobre la frente y muévalos tres veces en sentido horizontal.

~ Con los dedos del centro de la mano haga movimientos circulares en la zona de las sienes, entre la frente, la oreja y la mejilla. Seis repeticiones serán suficientes.

~ Baje las manos y muévalas suavemente en la zona de la mandíbula hasta que sienta una relajación evidente.

~ Extienda las palmas sobre la frente y proceda a repetir movimientos circulares durante unos 30 segundos.

~ Póngase frente a ella, sonría y espere igual respuesta. Si ella no está contenta, repita toda la operación y hágalo con dedicación: no habrá una tercera oportunidad y usted tendrá que contentarse con ver cómo ella lo cambia a usted por una pastilla.

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