Conocí al doctor Luis Carlos Galán en 1970, cuando fue nombrado ministro de Educación. Luego él viajó a Italia como embajador y a su regreso, en 1975, me pidió que fuera su secretaria en Nueva Frontera y allí vi nacer al Nuevo Liberalismo. De ahí en adelante siempre estuve con él hasta el día de su muerte.

Ese 18 de agosto llegué a la oficina y a los pocos minutos llegó él çpreocupado por la muerte del coronel Franklin. Repetía que el coronel no tenía escolta y que eso era terrible. Hizo çllamadas y salió a reuniones y a un almuerzo. Me quedé trabajando, y a las dos de la tarde llamaron de Presidencia a decir que le tenían un carro blindado. Me comuniqué con él y su instrucción fue que se lo enviara. Regresó hacia las cuatro y subió al apartamento a descansar. En la oficina estábamos muy preocupados por la reunión de Soacha, ya que se trataba de la primera salida a plaza pública después del frustrado atentado de Medellín. Con Juan Lozano, su secretario privado, compartimos la inquietud y de mi parte solo pude sugerir la conveniencia de que el doctor llevara el chaleco antibalas a pesar de conocer cuánto le incomodaba su uso por el peso y el calor. Juan se fue a Soacha para coordinar todo y el doctor bajó aproximadamente a las cinco y media de la tarde. No le hice ningún comentario sobre nuestras preocupaciones de seguridad porque siempre procuraba que el ambiente de la oficina no se prestara para aumentar su nerviosismo. Por eso él decía: "Lo que más admiro de Lucy es que ella sabe cuándo hace falta y cuándo hace estorbo".

Cuando estaba de salida señalándole el hombro le dije por molestar: "¿Usted ha engordado o se puso el chaleco?". Me respondió: "Ah, el chaleco" y me mandó al apartamento a pedirle a doña Gloria que se lo enviara. De los dos con que contaba se puso el más liviano; previamente los había sopesado en su antebrazo y como le insinúe que debía poner uno en cada brazo para calcular el peso, sonriente, me dijo: "Tú siempre llevándome la contraria". No lo acompañé hasta la puerta porque me insistió en que terminara de transcribir un artículo para El Espectador sobre el deporte, que lo leyera tres veces para detectar errores. Desde la puerta me dijo: "Adiós, Lucy", y le respondí: "Adiós, doctor, que le vaya bien", aunque para mis adentros dije: "Que Dios lo bendiga".

Pasadas las ocho llegué mi casa. Estaba entrando cuando sonó el teléfono. Era Santiago Medina, dijo que habían atentado en Soacha contra el doctor y no se sabía si había caído, porque estaba herido o porque un escolta lo había empujado para protegerlo. Me tranquilicé sabiendo que llevaba el chaleco. Puse radio y llamé al apartamento por una línea nueva, porque la habitual no estaba en servicio. Doña Gloria no estaba enterada. Le conté y ella botó el teléfono. Pude oír el radio que acababa de prender. Claudio Mario cogió el teléfono y yo lo tranquilicé contándole que su papá tenía puesto el chaleco. De inmediato me comuniqué con algunos amigos del Nuevo Liberalismo y nos dirigimos a Cajanal, pero en el trayecto nos enteramos de que lo habían conducido al Hospital de Kennedy. Doña Gloria y los niños estaban adentro. Finalmente me encontré con Augusto Galán, de quien como médico esperaba una respuesta segura, y a mi pregunta me respondió: "Nada que hacer. Esta muerto." En ese momento todo se derrumbó. Consternada me devolví a mi casa; llegué hacia la medianoche y ahí estaba toda mi familia, esperándome para consolarme.

Mi regreso a la oficina fue dramático, al apreciar que tantos asuntos de importancia habían perdido su razón de ser y que el curso de sistemas, que tanto le ilusionaba e iniciaba el martes 22, se quedó sin realizar (el doctor lo iba a tomar porque quería aprendiéramos... no sabíamos nada: habíamos comprado un computador y descubrimos que nos lo habían vendido sin disco duro; no sabíamos ni qué era eso). Además, la correspondencia, antes invaluable por el contenido que él le daba a su trabajo, se convirtió en arrumes de mensajes de condolencia, que demoré muchos días en abrir porque su contenido era obvio y solo revivían mi gran dolor. ?

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