Encarretar a una vieja no es un trabajo fácil. De hecho hay ocasiones en las que un buen cortejo podría elevarse a la modalidad de arte. El secreto, sin embargo, consiste en entender que no hay mujeres imposibles sino hombres incompetentes o, simplemente, perezosos. De la misma manera que no existe una única forma para marcar un gol, caerle a una mujer es algo que siempre debe acoplarse a las condiciones del rival. Así como hay ocasiones en las que lo más apropiado es echarse al agua desde un comienzo, también existen casos en los que la mejor manera de caer es no caer. O hacerse el típico desentendido con el ya clásico ‘nadadito de perro’.

Ya sea que la defensa de su niña ceda fácilmente ante su primer contragolpe, o que por el contrario usted se vea obligado a enredar el partido hasta provocar un “estoy confundida” y así aprovechar ágilmente el mínimo error, en últimas todo termina dependiendo de su olfato goleador para anotarse un buen gol aunque sea en fuera de lugar.
Bien sea que usted sea un tipo tan escurridizo como Rivaldo y sus magistrales jugadas la dejen boquiabierta; o que, a pesar de ser torpe, sus tácticas le permitan llegar con la contundencia de Vieri; o que en una mezcla de ambos usted aplique la inteligencia de Zinadine Zidane con la habilidad de Michael Owen, y tras analizar meticulosamente la situación se las ingenie para acomodar el balón en la esquina y en el momento menos pensado, lo que importa, en últimas, es que se logre el gol. Que penetre la red.

En la siguiente charla técnica, SoHo trae para usted algunas formaciones y tácticas que, dependiendo del rival, pueden marcar la diferencia entre un 5–0 en La Bombonera o un 2–2 en Táchira. Recuerde que al igual que en la cancha nunca se debe subestimar al contrario y siempre hay qué saber cuándo hacer los cambios son necesarios. Si en su anticuado repertorio se encuentran los enmelocotados versos de Mario Benedetti en su poema Táctica y estrategia, aquí tiene cinco razones para no quedar en fuera de lugar.

1. Superamigo
Táctica
No nos malinterprete. Cuando hablamos de convertirse en el superamigo de la víctima, no quiere decir que a la hora de encarretar a una niña sea necesario correr tan rápido como Flash o tener visión de rayos X como Superman. Aunque eso podría ayudar, nosotros nos estamos refiriendo al viejo truco de hacerse pasar por el mejor amigo de su objetivo.
Si bien esta técnica podría parecer un poco resultadista y defensiva, la verdad es que bien aplicada le dará a ella la tranquilidad de mostrarse tal y como en realidad es, y a usted le permitirá explotar esas debilidades que su rival expondrá sin prevención de ningún tipo. Es una buena opción para esos partidos en los que usted se sienta jugando de visitante.
Estrategia
No la marque a presión. Déjele jugar un rato con el balón y dele toda la confianza para que, en el momento menos indicado, usted pueda hacer una pared de lujo con ella. Se recomienda fingir que usted domina menos la situación.

2. “Yo no quiero nada con nadie”
Táctica
De la misma manera que algunos equipos brasileños optan por el vudú, le aconsejamos apelar a la magia. Aunque se supone que las palabras mágicas no existen, pocos conjuros resultan tan efectivos a la hora de caminarle a una vieja como la frase “yo no quiero nada con nadie”. Como si se tratara de la mismísima “ábrete sésamo”, convencer a una mujer de que usted “no quiere nada con ella”, podría llegar a ser la mejor manera para lograr que ella quiera todo con usted. Si funcionó para el fútbol de los tetracampeones, ¿por qué habría de fallarle a usted?
Estrategia
Hágale entender que, como en algunos partidos, usted está en la cancha de la conquista sólo como visitante. Y dedíquese a contragolpear cuando vea que su defensa comienza a flaquear.

3. Hablar mal de los ex novios
Táctica
Si a pesar de haberlo hecho todo, usted no ha podido convencer a la víctima de que usted es la persona perfecta para ella, su siguiente mejor opción es convencerla de que ese ex novio con el que acaba de terminar es más malo que un cáncer en un ovario. Convencer a su presa de que todos y cada uno de los errores cometidos por ese último ex novio son atrocidades impensables, podría llegar a funcionar. Entre más malo el tipo mayor la necesidad de alguien sensato —como usted—. Convencerla de esto podría ser tan efectivo como el gol que Maradona hizo con la mano.
Estrategia
Recuerde que, al igual que en una final, a la hora de las mujeres todo lo que no vea el árbitro vale.

4. Hablar bien de su ex novia
Táctica
Aun cuando hablar mal del ex novio suele ser más que suficiente, tenga en cuenta que hablar bien de sus ex novias sin importar que tanto ‘mal’ le hayan hecho o qué tanto dolor le hayan impartido suele ser una excelente carta de presentación. De la misma manera que a veces la actitud termina siendo más importante que el talento de un jugador, en ocasiones la mejor manera de que ella piense que usted es bueno es contándoselo. No olvide que por alguna extraña razón las mujeres son seres completamente extraños a quienes les resulta irresistible un tipo noble y centrado. Así usted no sepa lo que eso quiere decir, siempre recuerde que a la hora de atacar hacerse el ‘bueno’ suele ser un ‘excelente’.
Estrategia
Juegue sin balón aplicando todas las enseñanzas del fair play, y cuando llegue el momento justo échese un piscinazo en el área chica de ella.

5. Lora barata
Táctica
A pesar de que en SoHo partimos de la base de que las primeras cuatro tácticas deberían funcionar, tener una nueva opción nunca estará de más. Coach prevenido vale por dos. Por eso, siguiendo el ejemplo de los más importantes entrenadores (Bianchi, Cúper, Capello —¡quieto ahí Maturana!—), hemos abandonando el césped para concentrarnos en las posibilidades detrás de las personas. Así usted sienta que está empleando las mismas frases que cientos de técnicos han venido haciendo (léase ‘maturaneando’), no olvide que a la hora de levantarse una niña la efectividad de una buena carreta es tan útil como un tiro pénal en el último minuto. Ataque con palabras y regálele unos cuantos adjetivos en el momento menos pensado.
Estrategia
Perder es ganar un poco.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.