No desearás a la mujer del prójimo, reza uno de los mandamientos, a pesar de que todos somos expertos en antojarnos de lo que pidió el otro y comernos el último pedacito de carne que le queda en el plato. A veces somos víctimas, a veces victimarios. En esta ocasión podríamos decir que usted es la víctima. El tipo que está en frente no ha hecho más que mirarse con su novia. Desde que llegaron lo notó. Se saludaron como se saludan los que no se conocen bien, pero se quieren conocer a fondo. Luego de una eternidad para escoger la mesa, hasta que ella dijo que tenía calor, que se hicieran allá en la terraza (justo enfrente del tipo). Fuera de que está haciendo un frío insufrible, acepte además que está hablando con la pared, porque ella se limita a sonreír o a abrir los ojos como si le estuviera poniendo atención, pero en realidad está haciendo casting para un comercial del que usted no es el director. Lo mejor que puede hacer es concentrarse en la carne que pidió, no hay de otra. Pero si está en La Bifería seguro se va a antojar del plato que pidió ella, y hasta del plato que pidió el idiota ese que la mira, que por cierto está con una mujer que también tiene lo suyo.
En La Bifería todos deseamos la carne del prójimo. Incluso podemos llevárnosla a casa, porque tienen listos los más exquisitos cortes madurados y empacados al vacío para llevar. Cada pedazo de carne es más apetecible que el otro, desde el bife de chorizo hasta el asado de vacío, pasando por la punta de anca, el asado de tira y las costillas de cerdo -hay que detenerse en las costillas, porque no se parecen en nada a las típicas costillas barbicue que hacen en todos lados. La carta es sencilla y fácil. Unas entraditas apetecibles, como chorizo, chinchulines y queso provolone, y diez cortes de diferentes tipos de carne. Qué dicha una carta en la que uno no tiene que pasar y pasar páginas de explicaciones más sofisticadas que el peinado que su tía se hace para los showers. Acá la cosa es venir a comer carne. Buena carne. Y claro, acompañarla con un buen malbec para seguir la onda argentina -el malbec es una cepa originaria de Europa, pero encontró su tierra perfecta en los viñedos argentinos. Pruebe todas las carnes, la suya y la del prójimo. Sacie su curiosidad pero, eso sí, después no se queje porque le están coqueteando a su nena.

LA BIFERÍA
Steak house
Calle 79B # 8-79
Tels: 2170219 - 2104322
Precios: entradas de $4.300 a $9.700 y platos fuertes de $11.500 a $19.800
Entrada sugerida: Queso provolone $ 5.900
Plato fuerte sugerido: Costillas de cerdo $17.800
Vino de la casa: Pequeña vasija (malbec) $19.800

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