No siempre se está de levante. A
veces una reconquista es más difícil. La cantaleta que las mujeres nos dan generalmente es insoportable por el tono, pero lo que en el fondo nos están tratando de decir es cierto. Llegamos del trabajo cansados, prendemos las noticias, pedimos silencio absoluto para oír las declaraciones repetitivas e insulsas de algún futbolista y luego roncamos como ancianos. Como si eso fuera poco, se nos olvida el aniversario y cuando nos lo recuerdan nos parece una estupidez. Si se portó como un gamín con su novia o con su esposa el día del aniversario, solo hay una manera de enmendar la vaina, y se llama Leo cocina y cava.
No va a ser fácil convencerla de que es el más chic de los restaurantes cuando vayan por la 5ª con veintipico -mucho menos si traemos a colación el famoso día en que a usted le dio por proponer que celebraran con hamburguesa de drive thru porque estaba muy cansado-, pero Leo cocina y cava es, sin duda, uno de los restaurantes con más personalidad y mejor gusto de Bogotá. No por casualidad su chef y dueña es, además, artista plástica. Ningún detalle es casualidad. Y fuera de bonito, es cómodo. Las sillas de cuero blanco invitan a relajarse y disfrutar a gusto de lo que viene para el paladar.
Como en cualquier arte, no hay nada más evidente en la creación de un plato que la falta de sinceridad. Los platos de Leo la tienen toda. Sus raíces y su tierra aparecen claramente tanto en los ingredientes -plátano, mariscos, maíz, suero, ají- como en las recetas
-carne puyada, cayeye, carimañolas. Y se nota que su toque personal es realmente una búsqueda de algo particular, más que un capricho de protagonismo. Con solo probar las carimañolas rellenas de carne ahumada de conejo, se pueden entender estas palabras. No se puede ir sin pedirlas. Después vendrán otras entradas tan contundentes como la de unos montaditos de mariscos en cayeye (plátano verde macerado), o el carpaccio de caracol. A estas alturas de la comida, seguro que la cara de su mujer habrá cambiado, más si pidió alguno de los exquisitos vinos que ofrece Leo. Sin ir muy lejos, el Joffré e hijas, que es uno de los de la casa, saca la cara por usted a la fija. Cuando su mujer se emocione al pedir el trío de pulpito, calamar y langostino, no vaya a creer que tiene la noche ganada. Ese "yo fuerte no quiero porque me dieron empanada en la oficina" que está a punto de soltar es una canallada. Más bien cállese, pida una carne puyada con risotto de maíz y almendras, y endulce el final de la velada con platanitos tentación y helado de kola román. Como reza el dicho: "Ayúdate, que Leo te ayudará".

Leo, cocina y cava
Calle 27B # 6-75
Tels: 2867051 - 2816267
leococinaycava@hotmail.com
Precios: Entradas de $10.000 a $22.000
y fuertes de $21.000 a $70.000
Entradas sugeridas: Carimañolas rellenas de conejo $12.000 y ceviche de cangrejo con sangrita $18.000
Fuertes sugeridos: Trío de pulpito, calamar y langostino (con salsas de corozo, uchuva y ají) $36.000 y carne puyada con risotto de maíz $27.000

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