El Parque de la 93 tiene ese cuestionable encanto de hacer que no “exista” nada que no esté precisamente en el Parque de la 93. Solo oficinas y más oficinas. Para escapar de ellas y del parque, quizás en la compañía de esa mujer que usted no está dispuesto a ver convertida en objeto de oficina, nació Da Tonino, una trattoria que parece pequeña –a pesar de sus sesenta puestos esmeradamente cuidados– y que atiende, desde la puerta de entrada hasta la salida, Antonio de Trizio, que no es de Trizio sino de Bari. Él es menudo y escaso de centímetros, pero se crece para seducirnos con platos que aprendió de su madre. Todos menos el spaghetti alla scamorza, único que confiesa, con simpática vergüenza, haber “robado” de una revista leída en sus años mozos.

Sólo en Da Tonino –pero recuerde: nunca solo– puede usted probar un risotto al limone. El plato no está en la carta, pero sí en la mesa cuando se aventura el cliente a pedir algo realmente especial. No hay en la carta tortelini, ravioli o lasaña (¿lassagna?), pero sí un detalle que marca la diferencia: aun rogando por tortelini, ravioli o lasaña, no existe la menor posibilidad de que los sirvan, porque la idea es ofrecer platos un tanto diferentes a los de los otros lugares de cocina italiana. ¡La hazaña de no servir lasaña!

La comida se sirve en su punto. En el punto de Antonio, que parece repartirse en todas las mesas para recomendar ese plato, servir aquel vino suave, ofrecer la entrada desconocida o explicar qué es una trattoria: hermana menor –pero mayor en sabor casero– del restaurante y prima algo más cuidada de las hosterías italianas. En esta, como en todas las trattorias, caben los hombres de buen apetito y mejores mujeres, y no hay registro de la primera de ellas que haya abandonado el lugar insatisfecha. Antonio, italiano de punta a punta, y puntas de bigote, tiene inmejorable mano.

Y tiene también una carta donde cabe entera la Italia del sur (fetuccine al tonno, zuppa ai frutti di mare, penne alla contadina) y la del norte (risotto alla milanesa, parmigiana). Los manteles son de cuadros, la pasta es importada de Bari, las salsas son hechas en casa, el lomito a la pizzaiola es único, los amores son permitidos y la amabilidad de Antonio es tan generosa como las porciones. Da Tonino sabe a Italia y Antonio sabe de Italia.

Entradas:
Entre $5.200 y $10.800
Platos fuertes:
Entre $6.800 y $20.800
Recomendado:
Rissotto alla marinera, $20.800
Postres:
Entre $4.100 y $5.800

Da Tonino
Calle 93B No. 13-59
Teléfono: 6090161

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