Según la clasificación mundial de golfistas, Camilo Villegas ocupa el puesto número 58 del mundo. ¿Lo oyeron? ¡El número 58 del mundo! Pero los medios de comunicación le dan un tratamiento de número uno, como si hubiera ganado algún campeonato importante de este deporte, como si fuera igual o mejor que Tiger Woods. El puesto número 58: seguro que si Alejandro Falla fuera el jugador de tenis número 58 en el ranking de la ATP, no habría tanta alharaca ni tanto despliegue mediático alrededor de él. No hay ninguna duda: a Camilo Villegas lo han sobredimensionado por su linda figura, sus carantoñas y sus rebuscadas poses de spiderman.

Para la muestra un botón. El día miércoles 19 septiembre, en la primera página del diario El Tiempo, aparecía una foto del ciclista colombiano Leonardo Duque, sentado en su bicicleta y con los brazos abiertos. ¿Por qué? Por lo que había hecho el día anterior: ganarse una etapa de la Vuelta a España en un duro sprint con el ruso Alexandre Kolobnev y el español Joan Horrach. Y en la misma primera página, del mismo día, en el mismo periódico, había otra foto de Camilo Villegas abriendo los brazos como un ángel del Renacimiento. ¿Por qué? ¿Había ganado algún campeonato importante? ¿Había cruzado alguna meta el día anterior como Leonardo Duque? Para nada: Camilo Villegas era noticia en primera página de El Tiempo ¡porque decía lo que iba a hacer! Así como lo oyen. "El próximo año voy a quedar entre los mejores 50 del escalafón mundial", afirmaba. Wow. ¡Qué gran logro! ¡Qué hazaña! "Voy a quedar". Sin duda se trata de una frase profética: eso tiene que ocurrir, va a ocurrir, tan seguro como que la muerte existe. ¿Para qué esperar hasta entonces, señor periodista? Destaquemos de una vez la irrefutable intención. Como se ve, a Camilo Villegas, a diferencia de otros deportistas, lo celebran no por lo que ha hecho, como debería ser, sino por lo que dice que va a hacer, por la promesa que es y por su linda cara. "Voy a llegar a la final de la Copa América", dijo también Jorge Luis Pinto. Villegas, al menos, hay que reconocerlo, parece más realista que Pinto.

Camilo Villegas sin duda es un golfista talentoso. Puede llegar a ser verdaderamente importante. Si madura, si sabe esperar pacientemente su hora. Si gana. Si no es como Montoya. Si no lo echa a perder el arribismo colombiano que se siente "muy orgulloso" de que salga en televisión al lado de Tiger Woods aunque lo separen de él 57 puestos. "¿Qué tal fue la experiencia de haber estado al lado de Tiger, por primera vez en un torneo oficial?", le pregunta, erizado, un reportero. Sí, algún día podría conseguir algo si es capaz de superar las inefables y mediocres frases de consuelo del deporte colombiano: "Nunca antes Camilo Villegas había llegado tan alto, nunca antes un golfista profesional colombiano había llegado tan lejos".

"¿Ahora qué? ¡Solo van a estar contentos con un primer lugar!", le dijo Camilo Villegas al periodista Fernando Gómez de la revista Don Juan. Por lo que se infiere de esa frase desafiante, es consciente de que su fama es excesiva y no se corresponde con lo que hasta ahora se le ha visto. Tiene que demostrar con títulos y con campeonatos de primera que se merece todo el despliegue mediático que le han hecho. "¿Qué más quieren?", les gritó hace unos meses a los hinchas de la tribuna occidental de El Campín el futbolista de Independiente Santa Fe Léider Preciado después de hacer un gol, al tiempo que, desafiante, les mostraba los testículos. Desde luego, Villegas, más elegante y más fino, nunca haría algo tan grotesco. Pero la frase y la actitud es la misma. No, tranquilos, no queremos nada más —ni nada menos— de lo que buenamente consigan. Para celebrarlo como es debido. Y, sobre todo, en el justo momento. 
 
 
COLUMNA DE GERMÁN CALLE PUBLICADA EN EL TIEMPO.COM
 
Con Villegas no se exagera (opinión)


No me quiero erigir como el censor de la opinión ajena, pero sí me veo en la obligación de salirle al paso a comentarios que no están de acuerdo con la realidad.

Este es el casodel escrito hechopor Luis Fernando Afanador en la revista Soho, titulado "La exageración de los medios con Camilo Villegas".

Que se produzcan este tipo de comentarios es producto, en parte, de que quienes estamos informando sobre el golf en Colombia no hayamos sido lo suficientemente didácticos en un país en donde la gran masa apenas empieza a conocer este deporte.

El golf no le niega nada a nadie. Todo el que se sienta capaz puede aspirar a llegar al PGA Tour afrontando igualdad de condiciones. Hay miles de candidatos del mundo entero todos los años aspirando a uno de los 30 puestos que se ofrecen al final de la temporada. En conclusión: es ya una hazaña llegar allí.

Llegar y conservar la tarjeta es otra proeza. Solo se quedan los 125 primeros de la lista de dinero ganado. Villegas ha logrado esto y mejor aún: en solo dos temporadas, y sin títulos, se ganó el respeto de sus pares, de los expertos y de toda la afición del mundo.

A Camilo se le ha ponderado muchísimo, pero muchísimo más, en los medios estadounidenses, europeos y japoneses que en los de nuestro país. Una de las revistas especializadas de golf más importantes del planeta, le dedicó seis páginas en su edición de diciembre, y no fue por "su linda figura, sus carantoñas y sus rebuscadas poses de spiderman". Fue porque es una figura del golf mundial. Su victoria en Japón le hizo ganar la admiración de toda la gente del sol naciente.

Para terminar, y porque me lo preguntan permanentemente les voy a contestar, Camilo si le ha ganado a Tiger en dos ocasiones: en el The Players Championship del 2006 terminó tercero y Woods fue vigésimo segundo. Y en el US Open del 2006, Tiger no pasó el corte. Además perdió con este mounstro del golf por un punto en el Doral.

Cómo será de importante Villegas, que la promoción de esta semana para el Buick Invitational en la televisión de Estados Unidos es "Regresan 'Tiger', Mickelson y Villegas". Vaya exageración el haber incluido al nuestro...

Germán Calle
Para EL TIEMPO

Germán Calle


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