(Director de la Unidad Investigativa de Venenos de Australia)?

Me dicen 'el Doctor Veneno' pues me han picado en total 18 tipos de serpientes venenosas. La primera fue una Stephen. La atrapé y tan pronto traté de ordeñarla sentí la mordedura. A los pocos segundos, mi cuerpo chocó inconsciente contra el suelo. Recuperé el conocimiento rápidamente, me puse un vendaje y salí disparado al hospital. Al llegar, habían pasado quince minutos y mi sangre no coagulaba. Mi presión era de apenas 87/36 y mi frecuencia cardiaca había descendido a 42. Doce horas después, los síntomas no variaban. No había funcionado ninguna de las muchas ampolletas que me habían suministrado con suero antiofídico para mordeduras de la serpiente Tigre, la más parecida a la Stephen, pues para las mordeduras de esta no existían antiofídicos. Volví a perder el conocimiento y la presión bajó tanto que hubo que practicar varios ensayos de resucitación. A las dieciocho horas los síntomas comenzaron a retroceder y hoy puedo darle estas recomendaciones por si le pasa algo similar:

1. Mire si el área afectada se inflama y cambia de color. De ser así, es probable que se trate de una serpiente venenosa. Si la mordida tiene dos puntos, lo es. Si son varios, hay menos probabilidades de que lo sea.

2. Identifique la culebra y si puede atrápela para llevarla al centro médico y que sepan allá qué suero suministrarle.

3. Lávese la herida con agua y jabón y cúbrala con una gasa o una tela limpia.

4. Mantenga la parte afectada más abajo que el nivel del corazón. Acuéstese y aflójese el pantalón y la ropa apretada.

5. Dependiendo de la toxicidad del veneno, otro lo puede succionar sin envenenarse, pero si no está seguro, mejor evítelo.

6. Si no es muy tóxico y está lejos de un centro médico, hágase un torniquete que impida que pase al resto del cuerpo. De lo contrario, evite hacerlo pues acumular el veneno en un miembro puede hacer que deban amputarlo.

7. Trate de llegar a algún hospital para que le suministren suero antiofídico cuanto antes y ponga atención a sus signos vitales.

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