Creo que es importante que haga este alto en el camino porque en Bogotá y en toda Colombia se está generando una especie de consumidor bastante peculiar, y creo que es mi deber como consumidor y restaurantero hacerlo ver.

En los restaurantes se están presentando clientes que valoran mucho el precio promedio de la carta y tienden a no entender los esfuerzos que se puedan estar haciendo por mejorar en materias primas, en vajillas, copas y cubertería. Es claro que no podemos seguir en la tendencia de multiplicar por cinco los precios de los vinos, pero tampoco, señores consumidores, pueden llegar a pedir que el restaurante venda vinos a precios de supermercados. En Latinoamérica nuestra oferta gastronómica (dicho por nuestros visitantes) es considerada una de la más favorables en términos de precios. No es fácil, ni igual, vender un pescado fresco con todo lo que ello implica en términos de costo, que uno congelado. Los cuidados y los costos, así como el sabor, serán mayores en el fresco en contra del congelado. No es igual ofrecer verduras orgánicas o tener mercado fresco todos los días, que hacerlo cada tercer día. No será lo mismo adquirir carnes frescas, que tener carnes maduras durante 21 días y garantizar la procedencia de ellas, todo esto se verá reflejado en un incremento del precio, pero también en una mejor calidad y en un mayor conocimiento de las nuevas tendencias que se están gestando fuera de nuestras fronteras.

De igual modo, no es lo mismo tomar vino en una copa de vidrio, que hacerlo en una de cristal, o tener una servilleta de nailón en lugar de una de algodón. Estos factores adicionales que encontramos en los restaurantes hoy en día contribuyen a que nos sintamos más cómodos y podamos disfrutar de excelentes productos y preparaciones en ambientes muy agradables.

En los vinos, muchos establecimientos tienen una política: a los vinos de un nivel medio se les margina más que a los de nivel alto, esto con el propósito de que el consumidor se arriesgue y cada día pruebe gamas de productos diferentes, y mejores. Recuerden además que hay productos que no conseguirán en supermercados y es en los restaurantes la ocasión ideal para disfrutarlos.

Para desmitificar esto un poco, también vamos a obsequiar este mes un excelente vino francés de Bordeaux (estamos generando una corriente, dejándolos a un lado por precio y calidad, y encontrando en el mercado excelentes exponentes con calidad y precio muy favorables), Chateau La Fleur, 80%, Merlot, 20%, Cabernet Franc, que lo pueden adquirir con mi amigo Sebastián a excelente precio al 316 3588046, y pueden disfrutar los primeros doce con una excelente carne en Carnavale.

Nos vemos en la calle 69A N° 6-19

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