Cuando alguien adquiere condición de extranjero, al mismo tiempo trata de no interrumpir sus costumbres gastronómicas. Por ejemplo, un colombiano en Nueva York logrará rápidamente saber dónde conseguir guascas para su ajiaco y un argentino en Bogotá buscará esos raros proveedores que quizá los mismos nativos ignoren su existencia. En principio uno trata de ubicar compatriotas orientadores, suponiendo que ello le asegurará la continuidad de sus gustos y cierta garantía de calidad. No siempre resulta así, pero al cabo de tanta búsqueda e investigación se logra algunos resultados favorables. De mi experiencia, limitada a Bogotá, estas son algunas conclusiones:
No destacándose por lo condimentada la comida colombiana, tampoco se ha extendido el comercio especializado en especias. Gran variedad de ellas, hierbas aromáticas, condimentos, nacionales e importados, así como otros interesantes ingredientes se consiguen informándose en el teléfono 611 32 52.
Tampoco es que la cultura quesera esté muy desarrollada entre nosotros. Quien quiera adentrarse en el delicioso y costoso mundo quesero y de algunas carnes frías muy especiales, puede hacerlo si llama al 257 34 70. ¡Una maravilla!
Pastas frescas de la más alta calidad y variedad se encuentran llamando al 256 69 75. Spaghetti, ravioli, lasagna, tu sabes, ¡una comilona!
Si de carne de res se trata, estamos atravesando una excelente época: por un lado está llegando carne importada de Argentina -Angus- de la que es bien conocido su alto grado de calidad. De ella le dan informes en el 271 43 65. Por su parte Colombia está en su mejor momento con la producción de un cruce de ganado cebú -Brahman- con Angus, dando un resultado de óptima calidad. Si pregunta por Brangus en el 345 95 95 le cuentan de cortes y nombres al estilo sureño.
Si hablamos de aves, en Bogotá se consigue un pato canadiense, bajo en grasa, que es una maravilla. Quien quiera descrestar con él, deberá llamar al 312 66 65. Si no se siente capaz de prepararlo como Dios manda, la opción es conseguirlo deliciosamente horneado en el 635 31 24. En este mismo número encontrará la forma de sorprender a sus invitados con una espectacular parrillada: tanto la parrilla de hierro, regulable, de las auténticas, como los ingredientes para colocar sobre ella y también debajo, están ahí, a su alcance, en su más sibarita expresión.
Llegada la hora de los postres, en el 345 18 19 responde la empresa de la señora creadora de la repostería europea más refinada de Bogotá y quizá de Colombia. Calidad a nivel internacional. ¡Qué delicia!
Este banquetazo merece ser regado con vino. Nunca la ocasión ha sido tan favorable. Hoy ha cambiado el panorama vinícola, beneficiándonos tanto en calidad como en precios. El alto costo del euro seguramente colaboró para que los famosos franceses, italianos y españoles cedieran lugar a favor de vinos australianos, neozelandeses, sudafricanos, chilenos, argentinos y californianos. En estos sitios, bodegas tradicionales y pequeños productores ofrecen vinos de calidades excepcionales y precios muy razonables. No hay que desperdiciar la oportunidad, y sí sumarnos a la "nueva ola" colombiana que le va tomando el gustico a esta sana bebida. ¡Salud!

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