A Gaby ya nadie le dice Maria Gabriela Espino Rugero. En Colombia hizo ruido cuando protagonizó la telenovela Luna la heredera y también por salir en las páginas de esta revista (edición 58, por si quiere buscar). Pero ella es más que eso, y es también más que lo que se puede ver en esta foto, lo cual es ya mucho decir. Pepsi-Cola, Gatorade, Nestlé, Pantene, cerveza Polar y un sinnúmero de marcas de trajes de baño vieron crecer sus ventas al tomar la sabia decisión de tener a esta caraqueña de 28 años como su imagen publicitaria. Veterinaria, odontología y medicina fueron las carreras que consideró estudiar, lo cual por fortuna nunca se hizo realidad. En lugar de curarle la pata a un perrito cojo o poner una calza, comenzó a salir en programas de televisión tan exitosos como Nubeluz o la telenovela juvenil A todo corazón, fenómeno de sintonía en Venezuela.
Dicen que de niña practicó karate, tenis, natación y atletismo, pero que ahora solo hace gimnasia. No sabemos si es cierto; lo que sí sabemos es que cualquier cosa que esté haciendo con su cuerpo, le está dando resultados. Usted podrá comprobar las bondades de su físico en la película La mujer de mi hermano, basada en la novela del peruano Jaime Bayly. La cinta es el debut de Espino en la pantalla grande y aunque sale apenas cinco minutos, su papel como Laura, la novia-machuque de Manolo Cardona, es memorable, más que por su reconocidas dotes actorales, por su cuerpo desnudo que amenaza con hacer explotar el lente de la cámara. Vaya a verla, serán los cinco minutos más felices del día.

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