Rosanna Queirolo
¿Quién, con la mano en el corazón, desearía enrollarse con una mujer de 36 años madre de cuatro hijos y que espera tener un quinto con todas las ganas del mundo? Usted, creálo. Lo haría sin pensarlo si la mujer en cuestión es Rosanna Queirolo, una guayaquileña poseedora de una larga lista de hombres dispuestos a ser sus esclavos en Ecuador. Y después de la publicación de esta foto en Colombia, y dentro de poco en toda Suramérica gracias al especial que Fashion TV grabó con ella en las Islas Galápagos.
Aparte de ser uno de los iconos femeninos de los ecuatorianos, Rosanna tiene en su haber una gruesa carrera profesional como presentadora de televisión, es una atleta de largo aliento (vale la precisión: ha participado en la maratón de Nueva York y en la de Chicago y se estaba preparando para participar en una triatlón) y está dispuesta a abrazar cualquier propuesta por demente que parezca. Por ejemplo, decidió pasar la luna de miel de su segundo matrimonio en Alaska. Sí, se nos había olvidado, está casada. Así que usted tendría que convencerla de cometer adulterio. ¿Vale la pena intentarlo?

Anastacia
Esta mujer nos dañó la vida y, de paso, nos dañó la ortografía. La vida, porque ahora nos la pasamos pegados a ella, pendientes de cada paso que da y de cada centímetro de piel que nos regale. La ortografía, porque ya no hay duda: el tradicional y bien aprendido Anastasia es ahora Anastacia. Nadie lo discute. ¿Quién va a discutir a una mujer como ella?
La crítica musical, siempre más preocupada por las cifras que por las curvas, madrugó a declararla
-cuando apenas vamos por la mitad del año- como el suceso musical de 2004. Como queriendo que no pongamos en duda su talento y su ortografía, ella bautizó a su nuevo álbum con el directo título de Anastacia y las ventas bien podrían resultar en que la llamemos, de ahora en adelante, Anasta$ia. El disco fue número uno en Inglaterra por dos semanas -la posición más alta de ella en listas, pero quizás no la posición en que quisiéramos verla- y es doble platino certificado. A la fecha, tanto el disco como su canción Left outside alone ya están en el registro de los diez álbumes y sencillos más vendidos del año. En Europa la llaman "the little lady with the big voice", una big voice que por momentos nos hace dudar de cuál es su raza, una voz que quisiéramos escuchar, además de en emisoras, un poco más cerca. Justo ahí.

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