Toulouse Lautrec La obsesión por la belleza
Luis Fernando Afanador
Panamericana
89 páginas

Toulose Lautrec pudo haber sido sólo un dandy: rico, culto e inteligente. Incluso un dandy oscuro: su gusto por los ambientes sórdidos parisinos, llenos de rarezas sexuales, fue uno de sus motores vitales. Pero Lautrec estaba menguado físicamente, además de ser un hombre feo era tan bajo que rayaba con el enanismo. La cortedad de sus piernas lo convirtieron en un pintor obsesionado por las mujeres y sus formas, como él mismo lo reconoció y como nos lo recuerda Luis Fernando Afanador en esta emocionada biografía perteneciente a la colección 100 personajes
-100 autores, de Panamericana.

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