RICHARD A. CLARKE
Taurus
381 páginas
Ninguno de los asesores de George W. Bush se atrevió a afirmar en su presencia que Saddam Hussein no constituía una amenaza real cuando se planeaba la invasión a Irak. Salvo Richard A. Clarke, un hombre que por 30 años hizo parte del Consejo Nacional de Seguridad. Después de aquella soberbia acción por parte del presidente, Clarke le puso fin a su carrera por su propia mano. No pudo con ese peso ni con el de saber que su "gobierno había desperdiciado la oportunidad de eliminar a Al Qaeda", la red terrorista causante del desastre de las Torres Gemelas, la mayor tragedia en la historia de los Estados Unidos. Aquel drama personal cruzado por los secretos políticos del más alto nivel se encuentra condensado en este best seller. Para unos pocos escrito por un traidor y para la mayoría por un hombre pleno de valentía.

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