Tanta tinta tonta
Luis Liévano Q.
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133 páginas

Soy el maestro de las bajas expectativas: George W. Bush. Yo habría sido un buen Papa: Richard Nixon. Si Lincoln estuviera vivo hoy, se revolcaría en su tumba: Gerald Ford. Tengo la cara agria, por eso tal vez dicen que soy un dictador: Augusto Pinochet. La corte no va a tumbar la reelección porque Dios existe: Sabas Pretelt. Parece que el único requisito para ser político fuera malgastar las palabras. En esta antología Luis Liévano reunió las frases memorables -memorables por infames- salidas de boca de los que supuestamente rigen el destino de un país.

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