Si un venusiano quisiera saber qué pasó durante la Segunda Guerra Mundial, y con esto nos referimos a qué sucedió en el alma del hombre para llegar a tan cruenta batalla, debería leer Mauss, de Art Spiegelman. El trabajo de este dibujante, descendiente de judíos, trenza imágenes y poderosas palabras con una historia que va más allá de la aventura. Una muestra de este arte que escapa al término cómic, pero que tampoco se siente bien con el maquillaje respetable que le confiere el título de novela gráfica, es Ciudad de cristal, basada en el libro de Paul Auster. Como dice el propio Spiegelman en el prólogo, Karasik y Mazzucchelli hurgaron en el corazón del cómic para entregarle al lector el equivalente visual de las palabras de Auster, que, por si hay que decirlo, no son poca cosa.
Paul Karasik y David Mazzucchelli
Anagrama
150 páginas

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