El Jinete de Bucentauro
ALFREDO IRIARTE
SEIX BARRAL
327 páginas

Dos amigos: Tolentino Zunzunegui y Sardanápalo Armenteros. El primero, culto. El segundo, puro músculo. Los dos unidos a través de sus andanzas colegiales. Tolentino, débil y virgen. Sardanápalo, herculano y desaforado amante en el burdel de la Cacerola. Y para rematar, un oficial gringo, Bluntape, quien se encarga de ayudar a la República de Majagual para se convierta en una nación ‘amiga’ de Estados Unidos, así sea a través de la dictadura.
Con estos personajes, el escritor Alfredo Iriarte consigue retratar con irreverencia y un gran sentido del humor las dictaduras caribes, resumiéndolas en un personaje que, a fuerza de tesón y empirismo, se convierte en el presidente —¡durante 35 años!— de un país construído con base en las diferencias sociales. Para Iriarte el tema de los dictadores siempre ha sido fascinante. Y tiene por qué serlo, pues en ellos (no importa dónde broten, dónde germinen, dónde crezcan como parásitos, si es en Europa, Buenos Aires, o el Caribe) hay un vasto mundo edificado con base en ese poder de hojalata, que con el paso de los años se transforma en láminas de hierro.
En esta nueva novela, Iriarte vuelve a dar muestras de ese corte de cirujano —ácido e irreverente— con el que disecciona la realidad (no importa cuánto tiempo lo ocupe), y nos presenta un paraíso en el que las más grandes atrocidades tienen un toque pintoresco, sutil e inesperado. Para la muestra el mismo título del libro: El jinete de Bucentauro y la historia que se esconde detrás del caballo (Bucentauro), a quien en un arranque de poder caribe, el Presidente de la República de Majagual nombra general para que todos le obedezcan. Léalo para que se divierta.

 

Escolios a un texto implícito
NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA
Villegas Editores
510 páginas

La obra de Nicolás Gómez Dávila —injustamente olvidada por las nuevas generaciones— le ha dado la vuelta al mundo y, curiosamente, en Colombia son muy pocos los que han sabido apreciar su valor literario y filosófico. Ahora, Villegas Editores rescata sus ‘escolios’ (especies de aforismos o máximas al mejor estilo de Cioran o Einstein) para revelarnos la fuerza del pensamiento que transmitió este bogotano (nacido en 1914) a través de la escritura.
Los temas que se encuentran en Escolios a un texto implícito abarcan todo el pensamiento humano, y van desde el poder, la religión y la conducta; hasta la política, la historia y los valores morales. Un gran libro, fácil de leer por la brevedad de cada sentencia, que le rinde un justo tributo a uno de los pensadores colombianos más importantes del siglo XX. No lo dude y consígalo.

 

Años de fuego
VARIOS AUTORES
Planeta-Semana
235 páginas

Para acercarse a la historia reciente de Colombia no hay que meterse entre los libros de texto. El periodismo raso es una opción. Abra las páginas de esta antología de los grandes reportajes de la últimos diez años y se acercará al país que muchos no quieren ver. Ése, en el que usted mismo vive. Con prólogo de Jon Lee Anderson —uno de los más importantes cronistas norteamericanos—, y bajo el auspicio de la Universidad de Los Andes, se logró reunir en esta obra, 22 textos de tres generaciones de periodistas que registraron los hechos que marcaron toda una década en el país.
La entrega del capo más temido del planeta, el escándalo del 8.000, la historia del collar bomba y hasta el ‘Pibe’ Valderrama como insignia de nuestro fútbol son, entre otros, los reportajes que narran a la Colombia de los 90. Una década —como escribe Anderson— donde todo fue en superlativo, como la República misma.

 

La invención de lo humano
HAROLD BLOOM
Editorial Norma
734 páginas

Más que Dios, al ser humano lo creó Shakespeare. Él fue quien ensambló todos los maderos del espíritu humano. En el abanico de personalidades que el dramaturgo isabelino creó dentro de sus obras estamos todos: todos tenemos algo de alguno de sus personajes; todos estamos hechos con la misma materia. Al menos eso se concluye tras leer este impresionante ensayo del crítico Harold Bloom. Con un lenguaje tranquilo, el autor no sólo logra convencernos de la importancia que Shakespeare ha tenido en Occidente reinventando nuestra manera de ver el mundo. También consigue que releer la obra del dramaturgo se convierta en un ímpetu irresistible. Y no se espante por las 734 páginas. Son fáciles de leer. Visto de otra manera es el estuche más pequeño en el que se puede guardar, diseccionada, toda la extensión del alma humana.

 

Habrá una vez
Antología de cuento joven norteamericano
Selección y prólogo: Juan Fernando Merino
Editorial Alfaguara
535 páginas

En esta antología de cuentos —comentada ampliamente en las últimas semanas por varios medios de comunicación en Colombia— se encuentra el futuro de la literatura norteamericana. Al menos, eso es lo que se asegura en el prólogo escrito por Juan Fernando Merino. Y tal vez hay que creerlo. Para quienes no están familiarizados con los escritores que viven en Estados Unidos, Habrá una vez es, tal vez, el mejor acercamiento que existe para conocer una literatura que comienza a madurar y que, para decirlo vulgarmente, tiene de todo un poco. Como en botica. Hay relatos de escritores de ascendencia china (Gish Jen), o hindú (Jhumpa Lahiri), o canadiense (Diane Schoemperlein), o haitiana (Edwidge Danticat). Y todos, todos, son de obligatoria lectura. De inevitable diversión.
Las voces que se encuentran reunidas en este libro no solamente comparten el privilegio de haber asistido a los mejores talleres literarios de Estados Unidos (Michigan, Stanford, etc.), sino que están unidos por temáticas que si bien no son completamente similares, sí tienen varios puntos de convergencia. La familia, el desamor, la ruptura de valores y la falta de comunicación que existe entre los miembros de la sociedad moderna, son algunos de los temas que comparten los jóvenes escritores de Habrá una vez. Con sangre de todos los países, pero con una sola nacionalidad (la gringa), los
autores de este libro vienen a demostrarnos que la literatura made in Usa está hoy más viva que nunca. Que late y rescata la memoria de los grandes nombres del pasado.
Merino (caleño, escritor, traductor y ganador de varios concursos de cuento) nos lo dice en un prólogo que vale por su sencillez: “(este libro) es simplemente una apuesta, un anticipo de quiénes serán, tal vez, los grandes narradores norteamericanos que habrá una vez…”. Una recomendación para que se anime a leer: cada cuento es mejor que el anterior.

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