Robert K. Massie
Ediciones B
680 páginas
Un drama personal precipitó el fin de una dinastía que reinó por más de tres siglos en Rusia. Los Románov, Nicolás II y Alejandra, tenían en su hijo Alejo al gran heredero del reino. Pero el futuro zar sufría de hemofilia, una enfermedad que arrastró a su madre a los brazos de Rasputín en busca de consejo y sanación. El monje poco a poco terminó influyendo en los asuntos de palacio, a tal punto que la familia se concentró en la tragedia de Alejo y descuidó sus dominios, en ese entonces una sexta parte de la Tierra. Era el derrumbe de la Rusia imperial y el inicio de la revolución. Una historia contada con todo el rigor de un profesor de Yale y Oxford y el alma conmovida de un padre que vivió la misma angustia de tener un hijo hemofílico: Robert K. Massie.

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