Andahazi se cortó el pelo (lo recordábamos con una cabellera larga, frondosa) y por un tiempo vivió en un país nórdico. Ahí nace Errante en la sombra, una novela homenaje a los años tangueros y al sentir que dejó regado por Buenos Aires. Pero sobre todo, al tango no oficial, a las sombras detrás de luminosas figuras como Carlos Gardel, a los hombres y tragedias que sirvieron de materia prima para las canciones del zorzal criollo. Una advertencia: la novela se anuncia así misma como musical. ¿Será el revés de una cosa como Chicago, la película donde el patético Richard Gere cantaba y bailaba tap? Además, los tangos que se citan en el libro fueron escritos por el propio autor. ¿Merecerán ser cantados? Ese es otro cuento.

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