La historia es fascinante.
Firmado con un amenazante Anónima, el libro nació como un instrumento para mantener la cordura. Su autora garabateó estas memorias entre abril y junio de 1945, meses en los que vivió en un refugio antiaéreo. Terminada la guerra, mecanografió sus apuntes recomponiéndolos hasta darles una unidad que los hermanan a ciertos pasajes del Viaje al fin de la noche, la novela de L.F Celine.
Todo lo que se sabe acerca de ella lo cuenta su primer editor, Kurt W. Marek, quien la conoció y quedó asombrado con la frialdad y distancia con que relata las terribles horas que vivió enclaustrada. Cincuenta años después, Hans Magnus Enzensberg impulsó la reedición de este testimonio sobre la guerra, tan despojado de sentimentalismo y a la vez tan sacudidor.
Anónima
Anagrama
325 páginas

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.