Cuando cuento que Las Flans solo duramos cinco años como agrupación musical, nadie lo puede creer. Es que, desde que aparecimos en octubre de 1985, en el programa Siempre en domingo como tres locas totalmente irreverentes, casi sin maquillaje y cantando música divertida, se produjo como un shock en el público, un impacto muy fuerte y duradero. Nosotras nos comportábamos de la misma manera abajo y arriba del escenario y eso la gente lo captó de inmediato.

Ivonne era pura rebeldía. Ilse, la niña buena, llena de carisma y energía a la hora de bailar, y a mí me tocaba el trabajo de conciliar personalidades tan disímiles que, sin embargo, lograron conformar un gran equipo de trabajo.

Grabamos seis discos, y muchos éxitos como No controles y Bazar nos permitieron recorrer el mundo y vender millones de discos. Pero la canción más representativa de las Flans fue para mí, sin duda, Las mil y una noches, porque generaba una comunión increíble con los auditorios. Era como si todos estuviésemos agarrados de la mano y besándonos en la boca. Esa sensación la volvimos a experimentar el año pasado cuando nos reencontramos para festejar los veinte años de nuestro debut. Hicimos quince conciertos en distintas ciudades de México y fue algo espectacular. La gira se llamó 20 millas después, como una de nuestras canciones, y tuvimos un grupo de fans que se autodenominó "20... kilos después", aunque tengo que aclarar que Las Flans nos mantenemos delgadas a pesar de los años.

Hoy, disfrutamos detalles que antes no valorábamos tanto quizás por ser jóvenes y algo inconscientes, por no decir brutas. En los 80 vivíamos aisladas, solo pensábamos en viajar, cantar, comer, dormir y al día siguiente volver a armar las valijas. Por suerte, Dios nos regaló otra mirada a lo que fuimos y de verdad que nos topamos con cosas bien lindas. Por ejemplo, la gente recibiéndonos después de tanto tiempo en los aeropuertos y lo más importante: ver cómo en los shows se reunían tres generaciones para escucharnos. Desde chavitos de 3 y 4 años, pasando por jóvenes de 25 hasta sus padres que siguen, naturalmente, siendo nuestros principales fanáticos.

La pregunta que aún hoy nos hacen a las tres es: ¿por qué se separaron tan pronto, siendo tan exitosas? La respuesta es clara y precisa: o terminábamos, o algo no bonito nos iba a pasar porque la saturación laboral era insoportable. Nuestras vacaciones no superaban las dos semanas al año y nuestras vidas eran como un reality show del estilo Big Brother... solo que nuestro reality duró cinco años. La prensa mexicana publicó que nos peleamos entre nosotras, que teníamos problemas de impuestos, en fin, muchas tonterías.

Por suerte, seguimos siendo muy amigas aunque nuestras vidas tomaron diversos rumbos. Ivonne vive en Houston (EE.UU.) y se dedica a la pintura. Ilse fue la única que tuvo hijos (Yann, de 11 años, y Luc Alexandre, de 7) y además participó como crítica en el programa La Academia. Yo estoy produciendo Vuelve, mi tercer disco como solista con toquecitos muy acústicos, algo de rock, pero sin quitar la esencia de la balada que forma parte, junto a Las Flans, de los mejores momentos de mi vida.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.