Si usted es de Bogotá y mayor de 25 años, se le hará muy familiar el nombre de Addax, famosa tienda de zapatos y accesorios de moda que marcó época. Se sabe que detrás de cada gran idea hay una persona, pero nunca imaginamos que el cerebro detrás de Addax viniera acompañado de semejante físico. María Elvira Morales no ha parado de hacer cosas desde los 18 años, pero es tan apegada al bajo perfil que le gusta decir que su vida no es digna de ser contada (sí, seguro, y tampoco vale la pena ver sus fotos). Recién graduada del colegio, mientras las mujeres de su edad tenían otras prioridades, ella se estaba casando con su primer novio, a quien conoció en una playa de Cartagena. Por ese entonces su vida consistía en ir de un lado del mundo a otro, ya que su padre era militar y la carrera castrense obligaba desplazamiento. Así, el amor bien la hubiera podido tomar por sorpresa en Estados Unidos, República Dominicana o en cualquier ciudad colombiana, pero quiso el destino que llegara en La Heroica. Y dice María Elvira que ese hombre ha sido su complemento ideal, la persona que ha sabido canalizar su talento y le ha puesto pies y cabeza -léase manejo de finanzas- a las grandes ideas que a ella se le ocurren. Y no es que creamos en la perfección, pero si de buscar una pareja acorde se tratara, esta sería un buen ejemplo.
Con esposo y dos hijos a bordo, no tuvo tiempo para ir a la universidad, y como a la vieja usanza, en vez de ella asistir al templo del saber, el saber se acercó a ella: tuvo su propio tutor. De Luis Alfonso Triana, arquitecto y profesor de Los Andes ya fallecido, aprendió el oficio, que más tarde le serviría para lo que hace hoy, pero la iniciativa propia y el espíritu de liderazgo los lleva en los genes.
¿Y qué es eso que ella hace?, se preguntarán, porque un almacén de zapatos lo hace cualquiera. De lo que no todos somos capaces es de estar al frente de todo -menos finanzas, ya sabemos-, de absolutamente todo, desde el primer esbozo hasta el producto final.
Entonces, retomando la pregunta anterior, ¿qué no ha hecho María Elvira en esta vida? Todo Addax, desde el diseño de los almacenes y de los productos, la publicidad que aparecía en los medios, la decoración de los locales, los empaques, la distribución de las vitrinas y estantes (las vitrinas y estantes mismos) salió de su cabeza.
Durante más de dos décadas su rutina no ha sido acorde a la de una mujer con semejante belleza. Mientras sus iguales -otras beldades- han cultivado la vida social, consagrando su cuerpo y alma al ejercicio y al quirófano, María Elvira ha creado lámparas, zapatos, ropa, muebles, ha diseñado interiores, ha remodelado casas y creado discotecas. ¿Recuerdan Guaraná y el Almirante Padilla, en la Zona Rosa de Bogotá? Supieron ser de ella y su esposo. María creó la atmósfera, eligió la decoración, la carta de tragos y la música.
Es que hasta de metalmecánica sabe esta mujer, porque como no le gusta que otros metan mano en sus obras, prefiere ejecutarlas ella misma. Vivió durante cinco años en Estados Unidos, donde compró una casa junto al mar, casi en ruinas, y durante dos años ella misma la tumbó para después crear, pegar ladrillos y armar el muelle. Al final, el cheque girado por el feliz comprador de la renovada estructura hizo que el esfuerzo valiera la pena.
Una vida llena de trabajo le ha permitido prescindir de cosas como las fiestas hasta altas horas de la noche, las dietas y los gimnasios. El esfuerzo físico y mental que requiere cada una de sus misiones hace las veces de bicicleta estática, máquina elíptica y comida rica en fibra.
Su entusiasmo está lejos de tocar fondo y, por el contrario, hoy está al frente de otra titánica remodelación de una casa en Bogotá, al tiempo que logra con éxito consolidar su nueva marca, Outback, que funciona donde antes quedaba Guaraná.
Que aquí valga la propaganda, porque lo bueno hay que apoyarlo. Outback es su nueva línea de ropa y accesorios en cuero a precios muy asequibles, "la moda debe estar al alcance de todos, es la única forma de crear tendencias", asegura ella.
Vaya al almacén y cerciórese de que lo que aquí decimos no es cuento chino. Desde las mesas de raíces de guadua con ensambles de acero hasta la última de las carteras han sido idea de María Elvira, quien recientemente estuvo en Brasil y conoció el horóscopo chino, según el cual ella es tigre de agua. ¿No sabe a qué nos referimos? Consulte un poco y así de paso podrá tener pistas de cuántos años podría tener, porque si es por la fotos, jamás lo adivinaría.

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