El destape de Marbelle

El destape de Marbelle

A manera de homenaje a aquellas pin ups que inmortalizaron a divas como Marilyn Monroe, SoHo invitó a una de las mujeres más populares de Colombia para que hiciera lo mismo: posar como ídolo de multitudes en estas postales diseñadas para que siempre las recuerde.


A los cinco años ya cantaba rancheras; a los dieciséis rompió todos los récords de ventas con su canción Collar de perlas; a los 21 años se casó y a los 24 ya estaba separada, con dos hijas y en la calle. Sin haber cumplido 26 años, Mauren Belky Ramírez, Marbelle, se ha caído varias veces, pero de todas ha sabido levantarse. Este año fue suyo: gracias a su aparición en el reality Factor X, su popularidad ha renacido de los escombros de una mala racha en la que casi al mismo tiempo quedó huérfana, se divorció de su esposo y se quedó sin un peso. Pero Marbelle no nació para quejarse sino para no dejarse de la vida, y a estas alturas ninguna diva de ninguna trayectoria o abolengo puede decir, como ella, que es el ídolo del pueblo.

Sabe que su origen humilde, en lugar de menospreciarla, resalta sus méritos. Méritos como el de estar más vigente que nunca; como el de haber hecho de este 2006 el año de su renacimiento y como el de reinventarse insaciablemente. Dentro de poco se estrena como actriz en la telenovela Marido a sueldo que prepara Teleset y que emitirá próximamente el Canal RCN. SoHo la convenció de que posara desnuda y también de que hablara, sin reservas, sobre su pasado, su presente y su futuro. Y claro: sus cirugías y sus gustos sexuales. Tome impulso y aproveche.

¿Por qué se atrevió a desnudarse en SoHo?

En esta revista salen modelos muy bonitas, con mucha clase y casi todas flacas. Yo tengo mis tres kilitos de más y soy de origen popular. Me hice a pulso. Y creo que salir en SoHo es una manera de salirme con la mía.

¿Cómo se sintió con las fotografías?

Muy bien. Encima, mi mamá soñaba que yo hiciera un desnudo, porque desde siempre quiso que yo fuera una diva.

¿Cuál cree que será la reacción de la gente?

Yo soy de amores y de odios. Hay gente que no me soporta, que no me quiere por la sencilla razón de que no son capaces de hacer cosas que yo hago y eso les da piedra. Les molesta que yo pueda ser tan auténtica.

¿Entre esa gente de la que habla están los medios de comunicación?

Al principio me torturó mucho que siempre me criticaran por gorda, pero con el tiempo me di cuenta de que ni siquiera una vedette vendió lo que yo vendí, y pienso que hay mucha envidia. La gente no se imagina lo que uno es, no me conocen.

¿Todavía le preocupa que le digan gorda? ¿Está contenta con su cuerpo?

Me encanta mi cuerpo. Estoy satisfecha, aunque probablemente la televisión no me favorece mucho. Pero sí estoy contenta.

¿Hace dieta?

No desayuno, ni como en la noche. Solamente tengo una comida en el día que es como a las cuatro o cinco de la tarde.

¿Qué es lo más sexy de su cuerpo?

Mi cola es mi orgullo.

¿La cola es operada?Usted tiene fama de muchas operaciones…

No. Es ciento por ciento natural. Sí me gustan las cirugías y me voy hacer las que sean necesarias para sentirme bien, pero no son tantas como han dicho. Por ejemplo, dicen que me operé la nariz pero no es operada. Me operé los senos dos veces y me hice tres liposucciones.

Pero si defiende la gordura, ¿por qué hacerse tres liposucciones?

Por vanidad. Yo soy tetona, entonces no me puedo dar el lujo de tener una panza gigante.

¿Y por qué dos operaciones de senos?

La primera vez lo hice para sentirme bien. Pero luego se me reventó la prótesis de un golpe. Me acuerdo que por esa época estaba recién separada y no tenía plata para operarme. Duré como un año así, aguantándome el dolor. Cuando pude, fui a cambiarla y de paso a estrenar.

¿Qué otras operaciones se ha hecho?

Los párpados, la lipo, los senos, y me inyectaron en la boca, el labio de arriba, porque mi inferior era más grande. Es que soy vanidosa.

Una cosa que se ve en las fotos es que tiene varios tatuajes, ¿cuántos son?

Siete en total. Tengo una clave de sol con un bajista, una rosa atravesada por un puñal, tengo una mariposa. En fin… son muy sensuales. Se debe tener personalidad para portarlos. Cada uno de mis tatuajes significa algo para mí. El Ave Fénix me lo hice después de que me separé, porque reviví de las cenizas, empecé de nuevo, era para mí un símbolo de libertad.

Ya que habla de eso, ¿cómo fue esa historia de su vida?

Yo me casé a los 21 años. Con Royne duré cinco años de los cuales tres fueron en el matrimonio. Antes de eso, mi mamá me encerró mucho. Yo no terminé el bachillerato, ella no me dejaba relacionarme con los músicos. Dormía en la misma habitación conmigo, era mi vestuarista, mi mánager, mi sombra, mi desayuno, mi almuerzo y mi comida. ¡Yo apenas tenía 15 años y me controlaba todo! Llegó un momento en que yo viajaba por todo el país ganándome mi plata, pero no tenía independencia. Mi mamá no me dejaba ir a un cine sola. Hubo un momento en que yo me asfixié. Y ahí conocí a Royne, que era una manera de liberarme. Pero pasó a ser un poco más de lo mismo.

¿Por qué más de lo mismo?

Lo conocí en San Vicente del Caguán, cuando fui a cantar en el proceso de paz y él era jefe de seguridad de Pastrana. Es un hombre 15 años mayor que yo. Al comienzo, me sentía protegida por él: era como un segundo papá. Eso me gustaba. Era maduro, interesante. A mí eso me deslumbró y me enamoré perdidamente. Pero pasé de ser la niña de la casa, a ser la esposa de un coronel con todo lo que eso implica: dejé de cantar, de maquillarme, de pintarme el pelo y pasé a vestirme como la señora de un coronel. Yo me vestía con sastre todo el tiempo, ¡yo con 19 años y con sastre!

¿Por qué Royne no la dejaba cantar?

Era posesivo. Supongo que por eso. Solo podía brillar él.

¿Cuándo deciden casarse?

La fecha de nuestro matrimonio la escogió la Primera Dama. Nosotros no teníamos pensado casarnos, no nos íbamos a casar. Pero un día la Primera Dama prácticamente lo decidió. Dos días antes de casarme me di cuenta de que no me quería casar. Ya había 500 invitados, con Presidente y todo. Él era nuestro padrino, y también el director del DAS. Ya no me podía echar para atrás.

¿Desde antes del matrimonio ya sabía que las cosas no estaban funcionando?

Es así de simple: empezaron a pasar cosas en nuestra relación y yo veía lo que me esperaba de ahí para arriba. Era un dominio muy fuerte, muy posesivo, muy celoso. Mi vida cambió totalmente.

¿Hasta qué punto llegó ese dominio? ¿Hubo maltrato físico?

No quiero entrar en detalles. Lo único que digo es que hubo algo de eso, y lo confieso públicamente por primera vez, porque callarme es una manera de que esas cosas sigan pasando en esta sociedad.

¿Por qué no dijo nada sobre este maltrato?

Un día antes de mi matrimonio me dicen que estoy embarazada. Y yo jamás le dije nada a mi papá ni a mi mamá porque me veían feliz. Además, el círculo de gente en que nos movíamos era muy absurdo. Yo vi el poder muy cerca y me aterra: los escoltas, el Palacio, los ministros, pero cero amigos. No tenía las circunstancias para poder hablar de ese tema: cuando tuve a mi hija, casi me muero en el parto. A los dos meses se muere mi mamá. Dos meses después, revienta el problema judicial de Royne. Nunca tuve cabeza para pensar en que debería referirme a lo del maltrato.

Entonces cambiamos la pregunta: ¿por qué decide hablar ahora de esto?

Eso ya lo dejé en el pasado. Fueron días terribles, pero vivo feliz ahora, con mi trabajo, con mis hijas, con mi novio. Si señalo ese episodio tan desagradable no es para regresar a esos días, sino por lo que le dije: a lo mejor si alguien me ve diciendo en voz alta que fui víctima de este señor, se anime a decir lo mismo de quien lo haga. La única manera de parar el maltrato físico es romper el silencio, como lo hizo la valiente niña de Barranquilla hace unos meses. Bien: yo no me quedo callada. Lo digo para que no le pase a nadie. Que ninguna mujer se calle si le pegan: esa es mi única intención al hablar de eso. Porque si se calla, le seguirán pegando …

¿Fue difícil comenzar de nuevo después de la separación?

Fue difícil el primer año, porque yo no saqué nada de donde estaba viviendo con él. Saqué mi ropa y la de las niñas. Tengo dos hijas. La menor se llama Rafaela. La mayor se llama Angie, acaba de cumplir 9 años y es mi hija adoptada. La adopté de tres meses de nacida, cuando yo tenía 18 años. Ella era hija de un tío mío, pero ni él ni su esposa la quisieron. Yo vengo de una familia muy humilde, estoy hablando de un campesino paisa recolector de café y simplemente tienen una hija que no quieren. La dejan abandonada y yo tomé la decisión de que fuera mi hija. Cuando me separé, no teníamos cama, no teníamos nada y estuve un año prácticamente viviendo de la solidaridad de los amigos.

¿Cómo fueron sus primeras relaciones sentimentales?

Yo tuve novios a escondidas, algún bailarín. Pero tenía que ser así porque si mi mamá se daba cuenta lo cacheteaba o lo corría. No me dejaba hablar con los músicos de mi banda. Durante mi niñez, mi adolescencia y mi supuesta madurez estuve privada de la libertad. Solo hasta cuando me separé vine a conocer un rumbeadero. Como a los dos meses de separada me fui para El Sitio, en Bogotá, y no podía creerlo. Entonces mi vida ha sido frustrada en esas cosas. Yo pienso no como una mujer de 26, la vida me ha dado todo como tan rápido: ya estoy separada, tengo dos hijas.

¿Cómo así? ¿Usted tiene apenas 26 años?

Sí.

¿Y a qué edad comenzó a cantar ?

Empecé a dar serenatas con mariachis a los cinco años. Mi mamá me vestía como Rocío Durcal, me diseñaba la ropa, y desde niña me metió en la cabeza que lo que yo sabía hacer era cantar. Yo llegaba del colegio y me ponía a ensayar.

¿Y cómo eran esos ensayos?

Me paraba frente a un espejo, y me ponía música para hacer mímica, como si estuviera cantando. Cero voz. Lo que le interesaba es que yo me viera en el espejo y, con el tiempo, me tocaba hacerlo con mariachis, para fiestas infantiles, doblando, usando pistas.

¿Cómo llega a convertirse en una cantante reconocida?

A los 16 años, cuando salió Collar de perlas. Yo, realmente, no pensé que esa canción fuera a ser un éxito. La metimos de puro relleno, la letra no dice mayor cosa, pero a las dos semanas estaba en el primer lugar, y no supe a qué horas pasó. Alcanzamos a hacer 200 conciertos en un año que, repartidos en 365 días, es mucho. En un fin de semana hacíamos cuatro o cinco conciertos, era un trajín increíble.

¿De dónde viene el nombre de Marbelle, cuál es su nombre verdadero?

Yo me llamo Mauren Belky Ramírez. Lo que pasó es que cuando conocí a Luis Miguel Olivar, que tenía un proyecto de tecnocarrilera, y en lugar de decirme Mauren, me empezó a decir Marbelle porque entendió que ese era mi nombre, y así me quedé. A él lo conocí a través del grupo Poligamia, trabaja con Andrés Cepeda.

¿Alguna vez se lo han pedido a cambio de plata?

Nunca, afortunadamente. Cuando era niña, en Cali era muy conocida porque había participado en un programa de Telepacífico todos los domingos, durante tres años, y los tres años gané. La gente me conocía, era la época de la mafia fuerte. En ese entonces conocí todas las fincas de ellos, obviamente yo era una niña. Iba a fiestas, me acuerdo de fincas gigantes, con grifos de oro, y Lisandro Meza cantando y Carlos Donoso, el humorista, echando chistes. Unas fiestas que eran impresionantes. Yo nunca supe de quiénes eran, me acuerdo que había mucha plata, sacaban cajas con joyas, era un derroche, pero yo no sabía lo que pasaba y lo digo porque años después, en alguna finca, encontraron fotos de las fiestas y las mostraban y aparezco yo, pequeñita, vestida de mariachi. Yo era una niñita y nadie se imaginaba que era Marbelle cuando salieron esas fotos.

Pero al ser tan conocida, y ante tanto traqueto, ¿nunca ha existido una propuesta de ese tipo?

Mi vida pudo haber tomado otro rumbo, ahora yo podría estar de prepago, diciendo cuanta barbaridad y exponiéndome a otras cosas. Pero no fue así. Con Collar de perlas me llamaron muchas veces, pero mi mánager era muy miedoso y les sacaba el cuerpo. Rechazaba invitaciones a fincas, etc. Además porque me da miedo que uno esté cantando y que tenga que dárselo al mafioso. Eso no es conmigo.

¿A qué edad perdió la virginidad?

A los 16 años, a escondidas de mi mamá. Fue un músico famoso. No digo el santo, pero sí me acuerdo del milagro. En la habitación de un hotel aquí en Bogotá.

¿Era mayor?

Tres años mayor que yo.

¿Cómo fue esa primera vez?

En mi caso, yo tenía muchos miedos porque fui criada por una mujer que me criticaba por todo. Y yo pensaba que apenas llegara a mi casa mi mamá me preguntaría: ¡usted qué hizo! El día que pasó, ese era mi único temor y en lo único que yo pensaba. Pero normal. No fue traumático. Fue bonito. Pienso que era el momento.

¿Con esa persona volvió a pasar?

Un par de veces, y bien, muy bien.

¿Y cuál fue la segunda persona?

Me acuerdo de todos, igual la lista no es grande a pesar de lo que la gente piensa.

¿Por qué cree que la gente piensa lo contrario?

Porque desafortunadamente piensan que como cantante se lo tuve que haber dado a no sé cuántos para que me grabaran el disco. Pero gracias a Dios, la voz me dio para hacerlo solita. La gente me mira en la calle y sé que piensan que soy la puta del paseo. A las mujeres se les ve la envidia, no pueden soportar que los maridos me volteen a mirar.

¿Cuál es la parte más sensible de su cuerpo?

Los senos y el cuello.

¿Cuál ha sido el sitio más extraño en que ha tenido sexo?

Fue en el mar con mucha gente alrededor. En Cartagena, como a las dos de la tarde. Esa sensación de que nadie nos fuera a pillar es buenísima. Es la sensación de la adrenalina, más que el acto como tal. Yo soy tímida, pero si hay una respuesta de parte y parte con una persona, es perfecto.

¿Se considera buen polvo?

Eso es muy atrevido decirlo. Cero prevención, me gusta sentirme deseada, me gusta jugar, me gusta proponer, buscar el ambiente. Para mí, cada polvo es como un ritual, la luz, la música. No sé, así sea en un carro, tiene que ser con todas las de la ley. Y la ropa interior. Nunca me van a coger con una tanga fea. Siempre estoy preparada, para mí eso es clave.

¿Qué tipo de ropa interior?

Pequeña, blanca, negra, roja. Uso colores, pero tienen que ser muy sexys, muy chiquitos, cero agresivos, me gusta inspirar esa sensualidad, me gusta jugar. No soy de verme agresiva.

¿Ya cumplió su sueño sexual?

Tengo muchas cosas pendientes, pero creo que mi vida sexual ha sido buena. Estoy conforme. Experiencias malas también, nunca faltan.

¿Qué es un mal polvo?

La precocidad, eso decepciona a cualquiera. Hay mujeres que se lo aguantan o les gusta. Yo no. Un mal polvo es un tipo al que le falta ingenio, creatividad, que no sea seductor. Tiene que ser sexy, sentirse bien, que lo están deseando. Que se ponga en actitud de conquistador. También el hombre debería ser el sexy y vestirse para uno. El hombre no es de tanto ritual, se deja llevar más por instinto.

¿El tamaño importa?

Sí. A mí me importa. Pero todo importa también: desde la ropa interior hasta la luz.

¿Alguna vez ha hecho tríos?

Hasta ahora no, he sido muy clara con eso. Creo que el romanticismo que hay entre dos personas es eso, la pareja, nada más. No entre ocho, nueve o diez personas.

¿Por qué cree que los hombres tenemos esa fantasía?

Porque dos mujeres son más creativas y pueden ofrecer más en espectáculo sexual. Es así de simple. Son más creativas, los gestos de la mujer son muy excitantes, es un espectáculo y eso es lo que le gusta al hombre. Creo que esa es la razón. El cuerpo de la mujer es más agradecido.

¿Cuál es su posición favorita?

El famoso 69 es mi posición favorita. Me encanta hacerlo y que me lo hagan, me apasiona el sexo oral. Y si es simultáneo, mejor.

¿Le importa mucho el "prepolvo", la seducción?

Mucho. Un buen preámbulo perdona un mal polvo. Y ahí entra a jugar la creatividad del hombre, que es muy poquita. Uno piensa en llegar de la calle con un vestido puesto sin nada por debajo, uno se idea ese tipo de cosas. Me voy a poner esto en la noche y salgo del baño con esto puesto debajo. Al hombre todo le parece cursi.

¿Usa juguetes sexuales?

Piyamas, juegos, lubricantes, aceites, cuanta vaina, cuando hay mucha confianza no hay problema. Con mi novio compartimos muchos gustos. Nos gusta probar cosas y uno puede hacer muchas cosas en pareja. Ahora uno encuentra cualquier persona en un sex shop comprándose un vibrador grande. Hay muchas mujeres que lo buscan para darle otro ambiente a la relación.

¿Cuál es el juguete más raro que ha comprado?

Una joya. Y uno se la pone abajo, tiene unos brillantes, es muy bonito, no es grotesco, va superficialmente en la vagina y ayuda para el sexo oral. Es espectacular.

¿Con qué frecuencia ve películas porno?

Con alguna frecuencia. Veo de vez en cuando el canal Venus. Si uno ve cuerpos bonitos vale la pena, pero si no, ¿para qué ver eso?

¿Ha tenido sexo con alguien menor?

No.

¿Qué opina de los swingers?

Yo tengo mucho para dar, para darle a esa persona lo que quiere sin necesidad de estar con otra persona. En ese sentido soy muy segura. Me encanta que esa persona se sienta plena y que no necesite de nadie más.

¿En general le ha ido mal con los hombres?

Que hayan sido la maravilla, no. Pero mi prevención no es tanto con los hombres, sino con la gente.

¿Entonces cree que se salió con la suya?

En esta revista sí. Y en general también. De mí nadie puede decir sino que he sido una guerrera, que siempre lucharé por mis dos hijas pase lo que pase, y que a punta de mucho esfuerzo he salido adelante. Tengo 26 años y me ha pasado de todo. Muchas cosas buenas y muchas malas.

Pero siempre vuelve a aparecer…

Sí, nunca me dejo de la vida. Siempre vuelvo a renacer como el Ave Fénix que tengo tatuado y que se alcanza a ver en estas fotos… 

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