Ana Karina Soto, la participante más polémica de Protagonistas de novela, dejó atrás sus cejas reteñidas, su marcado acento nortesantandereano, sus pintas calentanas y su pudor. Hoy, convertida en actriz, presentadora y futura esposa de uno de sus compañeros de reality, invocó a la virgen de Torcoroma antes de responderme estas preguntas para SoHo.

Su cambio tanto físico como profesional ha sido notorio, como dirían las mamás: ¿qué se hizo?
Me he preparado en todo sentido. Desde que salí del reality me dediqué a adelgazar. Hago una fuerte rutina en el gimnasio y me cambié el color del pelo. Ah. y, por supuesto, me dejé crecer las cejas.

Su paso por Protagonistas de novela fue inolvidable por los supuestos contactos sexuales que tuvo con Pedro Palacio. ¿Cómo definiría el sexo ante 70 cámaras y millones de colombianos?
Primero que todo no hubo sexo como tal. Fue más el morbo que le pusieron los televidentes.

No nos digamos mentiras: indudablemente hubo contacto sexual.
Bueno, sí. muchas caricias, muchos besos, mordiscos y cosquillas por ahí.

Corrió el riesgo de ser vista, ¿ha corrido el de ver?
No, me da pena ajena. Soy más tímida de lo que aparento.

¿Prefiere las escenas eróticas en directo o pregrabadas?
En directo, por la emoción de la improvisación.

¿Qué le exige a un hombre en una prueba de talento?
Romanticismo y entrega total.

¿Y por qué lo amenazaría?
Por un mal olor, por una dentadura desagradable y por baboso.

En el reality dijo que se usaban 'ayudas didácticas', ¿usted con cuáles se entretiene?
Nunca he usado 'juguetes', pero me encantan los masajes, la aromaterapia y muchos besos repartidos.

¿El tamaño denota presencia o exigencia?
Presencia, por que si está bien equipado puede hacer sentir muy buenas cosas.

Es decir, ¿que los centímetros influyen en el nivel de placer?
Sí, caballo grande, ande o no ande. Yo no me como el cuento de que es mejor chiquito y juguetón que grande y dormilón.

¿A lo largo de su vida ha aprendido o ha enseñado?
He aprendido, ¡y mucho!

¿Cuál es la 'lección' que más aplica?
La de desinhibirse en el momento de la acción.

¿A qué no accedería?
A que me amarraran y me golpearan.

¿No será entonces que en el fondo tiene una escondida perversión sado?
De pronto... será esperar la muenda a ver qué se siente.

¿Qué la haría ceder ante el juego de seducción de una mujer?
Creo que nada. Tengo claro que me gusta jugar con hombres.

Pero y si se le apareciera una mujer que físicamente fuera como usted, ¿no cedería ante la tentación de un espejo imaginario?
A pesar de ser cercana y consentidora con las mujeres, creo que ni por esas caería.

¿Con quién le sería infiel a Pedro?
Con Gabriel Batistuta.

¿Ha negado unos cachos?
Nunca los he puesto. Claro que me han gustado otras personas, pero jamás he sido capaz de engañar a mi pareja.

¿Le suena la idea de estar con dos hombres, aunque sea por no pasar invicta en el tema de la infidelidad, antes de pisar el altar?
Suena muy excitante pero muy peligroso para mi gusto. Aunque...

¿Qué va a llevar a su luna de miel?
Un baby doll con liguero y encaje, una venda de seda para cubrirle los ojos a Pedro, crema chantilly, unas esposas y ¡un látigo que lo deje muerto!

¿Protagonizaría una película porno?
No, nunca. Me daría vergüenza con mis abuelas y además mi papá me pegaría una paliza que no quiero ni imaginarme.

Pero, fresca, al fin y al cabo recuerde que su lado sado lo tiene en el inconsciente.
Ja,ja,ja.

¿En qué se inspiró para crear su personaje de
'prepago' en Pandillas, guerra y paz?

En muchísimas famosas.

¿Podría mencionar algunas?
No, busque mejor en los catálogos y se llevará más de una sorpresa.

¿Por cuántos ceros en su cuenta volvería realidad su papel?
Por muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos ceros.

Y si le ofrecieran esos ceros incontables, ¿lo haría?
Admito que lo pensaría.

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