De ahí a hacer unas vueltas y encontrarse con la hermana mayor —es odontóloga y vive sola—. Almorzaron los cuatro y el resto del día transcurrió entre ires y venires por Bogotá.

Un amigo la invitó a tomarse algo por la noche, pero ella le cambió la mano y lo invitó a Andrés Carne de Res para celebrar el cumpleaños del mejor amigo de su hermana. Llegaron al lugar a las nueve y media de la noche, hicieron la larga fila y cuando entraron era tan tarde que habían perdido la mesa que habían reservado. Encontraron otra y ahí se hicieron. Lorena no es muy dada a tomar, pero aceptó algo de ron. A mitad de la noche bailaba cuando se le acercó el equipo de producción de SoHo para proponerle que saliera en estas páginas.

No respondió inmediatamente. Se lo pensó, lo consultó con su familia, le sonó la idea y dio el sí. El resultado es lo que tiene usted entre manos.

Lorena Cardona tiene 20 años y está en sexto semestre de Administración de negocios internacionales en la Universidad del Rosario, en Bogotá. Para clase de siete de la mañana se despierta dos horas antes y siempre llega a tiempo. Antes se iba en TransMilenio, ahora lo hace en carro. Buena estudiante como pocas, sacó 55 sobre cien en el Icfes. Como bachiller del Abraham Lincoln se distinguió por dos cosas: nunca perdió una materia y se ganó el premio a mejor actriz en un festival intercolegiado de teatro por hacer el papel de un hombre.

Ahora en la universidad tampoco ha perdido nada, aunque esa inmaculada hoja de vida corre peligro gracias a Ingeniería Económica, clase que le saca canas verdes. No importa, confiamos en su inteligencia y en que el doctor Quintanilla no la raje. El misterio será develado a final de semestre, por ahora lo más importante es que nuestros lectores no la rajen, aunque de puros malos podrían hacerla repetir esa difícil, pero deliciosa materia llamada posar para SoHo.

Contenido relacionado

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.