Tatiana González la porrista más bonita de Colombia

Tatiana González la porrista más bonita de Colombia

Su vida sin el fútbol no tendría sentido: es esposa del defensa de Santa Fe Jairo Suárez, hija del locutor deportivo ‘Chalo’ González y, sin duda, una de las mujeres que más piropos han inspirado en un estadio.


Tiene 23 años, es esposa de Jairo Suárez, el lateral de Santa Fe, fue porrista de este equipo y es hija del comentarista deportivo ‘Chalo’ González. Respira fútbol por todas partes, es experta en el tema y por eso varios canales de televisión ya la han tentado para que se dedique a la presentación. Además, esta bogotana es egresada de Periodismo de la Universidad de Palermo, en Buenos Aires, y sabe conjugar perfectamente su belleza con su conocimiento sobre el fútbol. Una mezcla que poco se ve y que los hombres admiramos como ninguna mujer se imagina.

Dice que no es hincha de ningún equipo, pero está muy unida a Santa Fe por su esposo, porque fue porrista del equipo y porque su mamá dirige a las cheerleaders.

Hay algo más que me une: mi odio a Millonarios. No soporto ese equipo. No sé por qué, pero no lo puedo ni ver.

¿Y si Millonarios ficha a su esposo?

Yo ya le he dicho que si eso pasa le voy a hacer mucha fuerza a él, pero ni por toda la plata del mundo a Millonarios, me da alergia.

¿Le gustaría que descendiera, como le pasó a River?

Pienso que lo de River es terrible por su historia, pero en definitiva es algo que algún día tenía que pasar. Si hubieran evitado que descendiera un equipo que estaba tan mal, se habría notado la manipulación en el fútbol. Ahora, si Millonarios desciende salgo a celebrar.

¿Cuál es su primer recuerdo futbolístico?

Mi papá me llevaba al estadio desde chiquita. Me acuerdo que cuando cubría fútbol visitante, si perdía el equipo de Bogotá teníamos que pagar escondidijos a peso porque llegaba con un genio insoportable… y eso que es paisa e hincha del Medellín.

¿Juega fútbol?

Jugaba en el colegio en la típica recocha de niñas contra niños. Y llego hasta siete haciendo veintiunita. Siempre he sido muy deportista y he tenido 35 fracturas. Una de las últimas fue porque caí mal sobre el brazo jugando fútbol.

¿Qué opina del fútbol femenino?

He visto a las niñas de la selección Colombia y me gusta, pero creo que no podría ser profesional. Yo soy cero violenta, y creo que hay que ser algo violenta y masculina para jugar a ese nivel.

¿Qué jugadores le gustaban cuando niña?

Me acuerdo del ‘Palomo’ Usuriaga. Lo conocí muy chiquita, en un asado, y cuando lo vi me dio miedo, me ataqué a llorar. Todo el mundo se burló de él. Después me dijo que tranquila y hasta me senté en sus piernas. Físicamente me gustan Yepes, ‘Mao’ Molina, Óscar Córdoba… 

¿Alguno internacional?

Messi es el mejor, pero me cae regordo. Aparenta ser sencillo con esa carita de yo no fui, y detrás es un agrandado. 

¿Cómo llegó a ser porrista?

Mi hermana, que es cinco años mayor que yo, empezó a entrenar, y a mí me metieron por añadidura ¡La ser porrista de Millonarios!

¿El odio viene desde entonces?

No sé. Allá duré poquito. Me cambiaron porque los hinchas decían que mi papá era de Millos y que por eso sus hijas estábamos ahí. Después pasé a Santa Fe. 

¿Tiene algún recuerdo en especial de esa época?

Muchos, duré vinculada desde los tres años hasta los 19. Me acuerdo de que en un clásico le boté al suelo la bandera a una niña de Millonarios, porque la rivalidad no es solo entre los futbolistas, entre las porristas también es tenaz. Entonces bajó el padre Alirio, el del programa ‘Goles en paz’, y me regañó por inculcar la violencia.

Debe madrear como loca en los clásicos…

Solo una vez. Fue a un jugador de Millonarios que le pegó a Jairo. Me paré y le dije de todo. Mis suegros me tuvieron que pedir que me calmara.

¿Recuerda algún piropo memorable en el estadio?

A uno le dicen de todo, las cosas más horribles. Una vez nos metimos a las tribunas de la Guardia (la barra brava de Santa Fe) a vender algo y salí manoseada de los pies a la cabeza. Terrible.

¿Los futbolistas le echaban los perros?

No, pero por mi mamá. La respetan y ella prohíbe las relaciones entre jugadores y porristas. Por eso cuando empezó mi cuento con Jairo me tocó dar ejemplo, salirme y dedicarme a ser coreógrafa. Y eso que mi papá me había dicho desde chiquita que el medio del fútbol era muy pesado y vi a muchas niñas salir embarazadas de futbolistas.

¿Qué es lo mejor de ser esposa de un futbolista?

Que uno no está todo el día pendiente de la rumba.

¿Y lo peor?

Las concentraciones, que son muy largas, y las mujeres, que son muy irrespetuosas.

¿Se ha cansado del fútbol en algún momento?

Este año, pero no por mi esposo ni por la situación de su equipo, sino porque me he dado cuenta de que el fútbol se mueve por intereses que nada tienen que ver con el juego.

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